Publicado 29/01/2022 08:00

Fermín Bocos.- Lo peor de la política

MADRID, 29 Ene. (OTR/PRESS) -

Ha empezado la campaña electoral en Castilla y León. En esta ocasión las elecciones autonómicas no van a coincidir con las municipales, circunstancia que induce a pensar que la participación puede ser menor. Un dato que puede llegar a ser relevante. Otro hecho que también va a influir en la campaña es la presencia de los líderes nacionales de los partidos, sabido que dada la polarización de la vida política española cada cita electoral -como ocurrió en las elecciones de Madrid- tiende a convertirse en un plebiscito entre derechas e izquierdas.

En ése registro los estrategas de campaña del PSOE estarían ponderando la conveniencia de limitar la participación de Pedro Sánchez en los mítines con la intención de desvincularle del posible resultado adverso que apuntan las encuestas. Salieron escaldados de los comicios de Madrid en los que el presidente del Gobierno aceptó la confrontación directa con Isabel Díaz Ayuso, candidata popular que acabó arrasando en las urnas. Por cierto que la señora Díaz Ayuso, pese a gozar de una notable popularidad con proyección más allá de Madrid, parece que apenas va a participar en la campaña apoyando a su compañero de partido Alfonso Fernández Mañueco.

Habrá que confirmar este extremo pero de ser así cabe preguntarse quién o quienes temen que Díaz Ayuso les pueda hacer sombra. Conocida es por el contrario la sostenida presencia en la región de Pablo Casado, quien de hecho lleva semanas recorriendo instalaciones agropecuarias en apoyo a un sector del mundo rural que se siente abandonado por el Gobierno central. El señor Casado es palentino y es de suponer que se siente muy concernido por la situación de su tierra natal, pero para explicar la limitación de la presencia de Díaz Ayuso en los mítines habría que tener en cuenta una clave de fondo. Me refiero a los recelos de los dirigentes nacionales del PP ante el creciente protagonismo político de la presidenta madrileña. "Amigos, enemigos y compañeros de partido" que diría Churchill.

Lo que son las cosas, ante el panorama que dibujan los sondeos y por razones opuestas, Casado se implica confiando en la victoria del PP y la sueña como un triunfo propio mientras que Sánchez se aleja para que no le asocien con una posible derrota. Veremos a quién le salen las cuentas, pero por el camino están aflorando maniobras que delatan lo peor de la política.