Francisco Muro de Iscar.- No todos somos iguales

Actualizado 07/01/2009 1:00:36 CET

MADRID, 7 Ene. (OTR/PRESS) -

Conozco a una persona que se ha comprado un coche el pasado diciembre. Se lo prometo. No digo que los empleados del concesionario aplaudieran con las orejas ni que salieran haciendo reverencias hasta la puerta, pero casi. Las ventas de coches han caído un 28 por ciento en 2008, con los peores datos de la historia. Casi ninguna marca -Sólo Nissan, Lancia o Subaru- se ha librado de estos pésimos resultados que van desde una caída del 27 por ciento en BMW a un 78 por ciento en Chrysler.

Y eso no sólo afecta a las fábricas -General Motors, por ejemplo, estudia medidas esta semana que pueden afectar a 55.000 trabajadores- sino a todo el sector auxiliar y a los concesionarios, con el inmediato efecto dominó. Entre 2008 y 2009, los españoles vamos a dejar de comprar un millón de coches, de haber seguido el ritmo de años anteriores, siempre mejores que el anterior. ANFAC, la patronal del sector ha pedido que se suprima el impuesto de matriculación y, además, un crédito de 10.000 millones, al estilo del que ha recibido la Banca, pero de momento no hay respuesta. Mal asunto.

Conozco a un ciudadano que apenas ve la televisión. Ya sé que muchos dicen que apenas la ven y que lo que más les gusta son "los documentales de la 2", pero eso es casi siempre mentira cochina. Los últimos datos de los que disponemos hablan de que en 2008 los españoles hemos batido el record de consumo televisivo con ¡227 minutos diarios!. Más de cuatro horas al día, cinco días completos al mes o, si ustedes lo prefieren, dos meses enteros al año. ¡Qué barbaridad! Si sumamos las horas que dormimos, una media de ocho diarias, que son cuatro meses al año y añadimos el tiempo que nos pasamos desayunando, comiendo y cenando, el que ocupamos en ir y volver del trabajo o del colegio y el tiempo de ocio -puentes incluidos- nos quedan apenas dos o tres meses para trabajar. Salvo que algunos coman, trabajen y duerman viendo la tele, que todo es posible. Así es difícil ser productivos y competitivos.

Conozco a una persona que no ha tenido problemas en los aeropuertos españoles en estas fechas y que ha recibido un trato correcto, incluso muy correcto, antes de subir al avión, en el avión y que, además, ha encontrado sus maletas pronto y sin problemas. En serio, los hay. Pocos, pero los hay. Hasta piensan hacer un reality show con ellos. Viajar no siempre es un placer y algunos hacen lo imposible por que sea un drama.

Conozco, en fin, a muchas personas que no temen por el futuro de su puesto de trabajo, que mantendrán su nómina, especialmente si trabajan para las Administraciones públicas, que llegarán a final de mes incluso más desahogados porque baja la cesta de la compra, y que, sin embargo, transmiten que esta crisis puede ser terrible para todos. Y no, la crisis no va a ser igual para todos, así que habrá que hacer un esfuerzo de solidaridad con los más afectados por la cuesta no de enero sino de todo el año. Por eso de la equidad.

Francisco Muro de Iscar francisco.muro@planalfa.es

OTR Press

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