Actualizado 13/03/2007 01:00 CET

José Cavero.- Líderes y ciudadanos crispados

MADRID, 13 Mar. (OTR/PRESS) -

Los cronistas que formaron parte de la inauguración del monumento a las víctimas del 11-M han relatado la tensión y crispación que era apreciable, tanto en el saludo frío y distante de Rajoy y Zapatero, como entre los propios ciudadanos 'de a pie', que tampoco lograron superar la tensión ambiental de los últimos tiempos. En sectores próximos a las víctimas del 11-M existe la sospecha de que el PP ha querido tapar y disminuir las celebraciones del tercer aniversario de la matanza, y que por ello pusieron en marcha una manifestación y una descomunal campaña contra la política antiterrorista del gobierno socialista que forzara a pasar por alto la nefasta política antiterrorista del gobierno anterior, que hizo posible la mayor tragedia terrorista de la historia de España.

Lo cierto y verdad, perfectamente comprobable, es que la tensión o crispación de los dos grandes partidos y de sus máximos dirigentes se ha diluido a muchos ciudadanos, en clara división de opiniones sobre la actuación y el protagonismo de Rajoy y Zapatero. Con toda probabilidad, ese mismo clima tenso y desapacible se observará cuando el ministro Rubalcaba explique nuevamente las razones del Gobierno para trasladar a De Juana del Hospital 12 de octubre de Madrid al Hospital de San Sebastián, que el PP no acepta ni siquiera quiere escuchar, como se comprobó en la sesión del Senado de la semana pasada.

El PP sigue pensando que hay otras dos cuestiones en las que el Gobierno de Zapatero podría ceder próximamente. Autorización para que Batasuna se presente a las elecciones de mayo, y alguna clase de acuerdo para que Navarra y País Vasco establezcan alguna clase de entendimiento para el futuro. Sólo el desarrollo de las elecciones de este mayo y las del año que viene es probable que suavicen un ambiente indeseable. De momento, sigue el tiempo de reproches mutuos y de intercambio de inventivas. A eso se destinan "los mejores talentos" de las direcciones de los partidos, que tienen como portavoces respectivamente, a Rajoy y a Blanco, y que proclaman: el primero, que fue una demostración de civismo, un acto sereno, cívico y democrático. O que el acto de Madrid canalizó de forma serena la indignación social.

Mientras el segundo contraataca: Se manifestaron la mitad de los que han muerto en la guerra de Irak. El PP se olvida de que los muertos de Irak suman más que los asistentes a la manifestación ... Ciertamente, la satisfacción del PP por la abultada manifestación del sábado trata de ser reducida en efectos por un PSOE que no duda en anunciar que mantendrá su política antiterrorista y su estrategia, por más que el PP y Rajoy quisieran imponer la suya ... ¿Cuánto durará esta situación? Las urnas serán lo que inaugure un tiempo de mayor relajación, cuando los ciudadanos darán o quitarán la razón a sus supuestos y airados representantes ...

José Cavero

OTR Press

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