MADRID 27 Abr. (OTR/PRESS) -
Hay una cierta derecha, y no pocos de los portavoces formales o informales del PP, que desde el primer día de la nueva legislatura, sin apenas haber digerido la derrota del 9-M, vienen apercibiendo y advirtiendo a los ciudadanos de que se han equivocado de nuevo. "Han cometido el error de elegir a Zapatero, nuevamente, con todo el capítulo de desastres a los que el presidente socialista conduce. Parece inexplicable, pero, de nuevo, han cometido ustedes, torpísimos ciudadanos, un inmenso error de proporciones extraordinarias -siguen diciendo estos profetas-. Parece mentira que no les hubieran bastado cuatro años para extraer consecuencias de una pésima gobernación de la Nación". E insisten en la relación de supuestos gravísimos errores que ya enumeró Rajoy cuando aspiraba a suceder a los socialistas en el palacio de la Moncloa, pero que no hicieron mella suficiente en el electorado: "Disgrega España, no resuelve el problema del agua, lleva el país al paro masivo, la economía en general se dirige a cifras aterradoras, son incapaces de controlar el paro, la inflación, el PIB, el déficit exterior, el aparato del Estado es cada vez mayor y más improductivo, la inmigración no cesa y cada vez es más nefasta e innecesaria, el peso de España en las instituciones internacionales es cada vez menor, no pintamos nada en la Europa de los conservadores Merkel, Sarkozy y Berlusconi, ni mucho ante los Estados Unidos de Bush, nos toman el pelo incluso los piratas africanos que secuestran a nuestros pesqueros..."
La relación de infortunios y de desgracias debidas a Zapatero y su Gobierno es interminable. En los últimos días, esta especie de profetas han visto abultadas sus alforjas de argumentos: las crecientes cifras de parados por causa de la desaceleración económica, la inflación indetenible, las decrecientes previsiones de PIB, los precios de los carburantes, del arroz, de los restantes alimentos de la compra diaria... ¿Quién dijo que Solbes merecía que se le prolongase el crédito? ¿Serán capaces de entenderse Solbes y Sebastián? ¿A qué vienen nuevos ministerios y tanta profusión de ministras novatas, que acaso pudieran ser buenas directoras generales, pero no más...?
Y esto sucede a poco más de mes y medio del 9-M, cuando el PP se debate en una grave crisis interior, en una lucha por el liderazgo que a menudo se pretende hacer pasar por debate de ideas y de propuestas. ¿Rajoy y su equipo -Pizarro, Soraya, Montoro y los 'conejos' de extraiga del sombrero dentro de algo menos de dos meses tendrían y aplicarían fórmulas más eficaces contra los evidentes problemas del país?
Al mediodía de este sábado, en la reunión del Comité Federal del PSOE, -máximo órgano de dirección del partido entre congresos-, que aprobó la convocatoria oficial del XXXVII Congreso Federal del partido los días 4, 5 y 6 de julio, Zapatero expuso los retos de su Gobierno en la nueva legislatura. Dijo que "la desaceleración afecta al desempleo de manera singular", pero también ha recordado que "la peor previsión de paro será siempre mejor que la mejor que tuvo el PP. Cuando llegamos al Gobierno (el paro) estaba por encima del 11%, y el mejor momento de los cuatro años precedentes del PP se situó claramente por encima del 10%". Y volvió a resaltar la buena base del sistema español. "Las fortalezas de nuestra economía no son un muro, pero sí un amortiguador que nos protege de las turbulencias". "Y ahora se verá la importancia de haber gestionado de manera brillante nuestras cuentas públicas, lo que va a permitir mantener los compromisos sociales". Recordó que en esta legislatura son prioritarios la lucha contra el desempleo y movilizar los potenciales de diversos sectores de la actividad económica para compensar el "ajuste serio" en la construcción, y mostró su determinación de propiciar que cambien las bases de crecimiento futuro de la economía apostando por mejorar la competitividad, la innovación y la formación. Explicó que, aunque se sigue creando empleo, su ritmo más lento no permite absorber la demanda de quienes se incorporan al mercado laboral, lo que provoca que los datos de paro empeoren. Y enumeró otros retos: la extensión de los derechos civiles, especialmente la igualdad entre hombres y mujeres, la lucha contra las consecuencias del cambio climático y el reforzamiento de la presencia de España en el mundo, insistiendo en su intención de asegurar una mejor convivencia entre todos y en abanderar la cohesión en todas sus expresiones: "Gobernar España es cohesionarla", dijo, antes de señalar que el PSOE se ha situado en la centralidad progresista y como fuerza vertebradora de la sociedad. E inició la campaña precongresual: A su juicio, el próximo Congreso tiene que ser el del "cambio". Y para ello, ha pedido a sus compañeros "compromiso, valentía e imaginación".
José Cavero