Actualizado 03/02/2008 01:00

José Luis Gómez.- A vueltas con España.- Un escándalo de la democracia

MADRID 3 Feb. (OTR/PRESS) -

En España es posible votar estando muerto. El líder nacionalista gallego Anxo Quintana cree que se trata de uno de los escándalos de la democracia menos conocidos porque los dos grandes partidos, PP y PSOE, no tienen interés en cambiar las cosas. El problema afecta, sobre todo, a Galicia, que tiene en el exterior más de 300.000 posibles votantes que, curiosamente, no se tienen en cuenta para asignar escaños. Es decir, si se contaran, Galicia elegiría más diputados en el Congreso, ya que su población sería mayor.

¿Por qué es posible votar en España estando muerto? Lo es porque estos votantes se apuntan de oficio y reciben también las papeletas de oficio, de manera que es viable, como de hecho ocurre, que voten personas ya fallecidas. PP y PSOE, que cuentan con importantes aparatos electorales en países como Argentina o Venezuela, suelen repartirse la gran mayoría de estos votos, que a veces pueden influir en los resultados, máxime cuando los márgenes son reducidos en los cocientes finales, consecuencia de aplicar la ley d'Hont.

Para superar esta anomalía serían necesarias al menos dos cosas: establecer el voto en urna, como en España, y atribuir los escaños por provincias en función del censo electoral -contando, por tanto, a los residentes ausentes- y no de la población de derecho. Otra alternativa, en este caso propuesta por el BNG, es la creación de una circunscripción electoral propia para los residentes ausentes. De hecho, la mayoría de estos votantes apenas tienen ya relación con sus pueblos de origen, salvo la sentimental. El BNG se considera el principal afectado por esta situación. Cree que si se contasen los residentes ausentes para el censo, podría tener opción a formar grupo parlamentario, ya que en Galicia se elegirían más diputados.

José Luis Gómez

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