Escaño Cero.- "La Iglesia de Francisco"

Publicado 04/09/2015 12:00:09CET

MADRID, 4 Sep. (OTR/PREES) -

A veces pienso que el Papa Francisco no es real, que de repente despertaremos del sueño y volveremos a encontrar a la Iglesia de siempre, esa que con su intolerancias, su dogmatismo, su incapacidad para el consuelo y también para el perdón, se estaba convirtiendo en una carcasa vacía.

Francisco es el Papa que reconforta a los que sufren, que está al lado de quienes nada tienen, que alza su voz contra los poderosos que asientan sus fortunas sobre la explotación de los demás. Es el Papa de los pobres. Es el Papa que defiende la Naturaleza y que alerta sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente.

Es también el Papa que mira en el alma de la gente sin juzgar tendiendo la mano y procurando consuelo.

De repente los excluidos por la Iglesia, los homosexuales o las mujeres que han abortado, se han encontrado con que el Papa les tiende la mano sin importarle el escándalo que provoca en algunos fariseos que se dicen cristianos y católicos pero que ignoran el mensaje de Cristo.

El Papa está abriendo las puertas de la Iglesia para que de nuevo entren los excluidos por ella. Y lo hace con delicadeza y valentía librando batallas contra las fuerzas oscuras que no quieren que nada cambie y prefieren mantener la Iglesia como una carcasa sin contenido.

Es revolucionaria la decisión del Papa de que los sacerdotes puedan confesar y dar consuelo y perdón a las mujeres que han sufrido la terrible experiencia del aborto.

Francisco demuestra que es un "pastor" que conoce a las personas, que está cerca de sus sufrimientos y de sus miserias, y lo que hace es intentar consolar, ayudar, devolver la fe.

El Papa, si él solo, esta devolviendo la fe a muchos que la habían perdido precisamente por haberse sentido expulsados de una Iglesia intransigente y madrastra.

Este Papa pone de los nervios a los integristas de la nada, es el Papa al que nada de lo humano le es ajeno y por eso ha optado por abrir las puertas de la Iglesia para que se airee, para llevar a cabo el mensaje de Cristo que conocemos por los Evangelios.

Miles de mujeres se han sentido reconfortadas por la decisión del Papa de permitirles volver a formar parte de la Iglesia.

Francisco es el Papa de la gente, de los que sufren, de los que de verdad necesitan que les tiendan una mano llena de consuelo.

Ojalá nos dure mucho el Papa Francisco, pero sobre todo ojalá deje consolidada la Iglesia del consuelo y no haya vuelta atrás.

OTR Press

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