Escaño Cero.- Una mala noticia para la paz.

Actualizado 20/03/2015 12:00:38 CET

MADRID, 20 Mar. (OTR/PRESS) -

El triunfo de Benjamín Netanyahu en las elecciones en Israel no es precisamente una buena noticia para quienes creen que es necesario y urgente la creación de un Estado Palestino.

En esta ocasión parecía que el derechista partido Likud de Netanyahu no iba a hacerse con una mayoría suficiente para gobernar, pero los resultados en las urnas son concluyentes: han obtenido casi una treintena de escaños en el nuevo Parlamento y aunque eso obligara a Netanyahu a pactar con otros partidos, lo cierto es que nadie le discute la victoria.

Lo peor es que en los últimos días de campaña Netanyahu se comprometió públicamente a que no habrá un Estado Palestino, un compromiso que eleva la tensión en la región y llena de desesperación a los palestinos que ven como se pueden esfumar sus legitimas ansias de tener un Estado.

Algunos podrán pensar que una cosa es lo que se dice en una campaña electoral y otra muy distinta la realidad, pero en el caso de Netanyahu, lo que asusta es que haga realidad ese irresponsable y belicoso compromiso cegando una vez más cualquier vía para la paz con los palestinos.

Con esta es la cuarta vez que Benjamín Netanyahu gana unas elecciones y en esta ocasión lo ha hecho derechizando aún más su discurso, un discurso cuya música y letra es lisa y llanamente extremista.

Hay que destacar que el Partido Socialista que dirige Isaac Herzog que comparecía en coalición con el partido de la carismática ex ministra Tzipi Livni, han pisado los talones al Likud obteniendo veinticuatro escaños, desafortunadamente insuficientes para poder gobernar.

Tanto Herzog como Livni llevaron a la campaña electoral los problemas reales de los ciudadanos israelíes como es la crisis social que sufre el país a causa de la subida en los precios de la vivienda o de los recortes en gasto público, por no hablar de esa pavorosa cifra de que el 27 por ciento de los niños están en situación de pobreza.

Por lo pronto Benjamín Netanyahu ya ha dejado claro que quiere por socios, al partido Hogar Judío, derechista, y a Kulanu, que es un partido más centrado.

Pero volviendo al principal problema de fondo, tanto la Unión Europea como Estados Unidos vienen insistiendo en la necesidad urgente de un Estado Palestino. Veremos si Benjamín Netanyahu continua desafiando no solo a Europa y sus aliados norteamericanos, sino al sentido común. Negándose a volver a la mesa de la negociación con los palestinos.

El presidente de la Autoridad Palestina Abu Abbas se ha mostrado comedido ante la elección de Netanyahu señalando que espera que una vez pasadas las elecciones se vuelva al camino de la política que conduzca a que los palestinos tengan un Estado.

Ahora la pelota está en el tejado de Netanyahu lo que sin duda es una mala noticia para la causa de la paz.

Para leer más