Julia Navarro.- Escaño Cero.- Sin olvido

Actualizado 23/12/2009 13:00:16 CET

MADRID, 23 Dic. (OTR/PRESS) -

Sí, ya sé que hay cuestiones de rabiosa actualidad, por ejemplo la polémica sobre el mensaje navideño del Rey, o el informe Caritas, o los últimos datos del CIS, etc, etc, etc, Pero yo quiero recordar a Aminatu Haidar.

¿Qué pasaría si la prensa internacional, pero sobre todo la española, no siguiera pendiente de Aminatu Haidar?. La respuesta es inquietante, porque seguramente las autoridades marroquíes le harían pagar caro el haberles obligado a ceder y dejarla regresar a su patria, que no es otra que el Sahara. De manera que me parece que todos tenemos la responsabilidad de continuar ocupándonos de Aminatu, de hacer sentir al régimen marroquí, que ésta mujer valiente no está sola, que hay miles de ojos pendientes de lo que la sucede.

Marruecos está mostrando su cara más abrupta con Aminatu y con los saharauis. Desde que Aminatu ha regresado no permiten que nadie se acerque a su casa. La temen, si, la temen porque ella ha conseguido volver a situar el problema del Sahara en la agenda internacional. La temen porque luchando pacificamente.aunque sea arriesgando su vida con una huelga de hambre, no la han podido doblegar. La temen porque se ha convertido en la Ghandi del Magreb.

Mientras tanto nuestro país hace lo imposible por recomponer las relaciones con Marruecos, que dicho sea de paso no es que se hubieran deteriorado en exceso. Ha sido una partida de ajedrez. Marruecos no es una democracia pero sus gobernantes si saben lo que es una democracia por tanto no se les escapaba que en las democracias no se puede dar la espalda a la opinión pública, y la opinión pública española estaba con Aminatu Haidar. Pero lo peor que le ha pasado a Marruecos es que con el caso Aminatu el mundo entero ha visto más de cerca que el régimen marroquí no alcanza todavía los estándares exigibles a una democracia. La llegada al trono de Mohamed VI parecía que iba conllevar una mayor apertura política, y hubo gestos en esa dirección del nuevo rey, gestos que desgraciadamente no han ido a más.

Ahora Marruecos tendrá que esforzase en recomponer su imagen exterior por más que Estados Unidos le tenga como socio fiable y por tanto preferente en la zona, Francia tenga también una relación preferente porque considera la considera a Marruecos su zona de influencia, y España resignadamente no tenga más remedio que contemporizar porque son nuestros vecinos del sur. Pero a pesar de todo ésto ya digo que la imagen de Marruecos ha salido deteriorada y precisamente por eso debemos estar ojo avizor para evitar que el régimen marroquí le pase la factura a Aminatu Haidar y a tantos otros activistas saharauis que ha conocido el horror de las cárceles marroquíes por luchas por los derechos humanos.

Si es que realmente Naciones Unidas sirve para algo más que para tener unos cuantos miles de funcionarios viviendo de los impuestos de los ciudadanos, ahora es el momento de que se aborde de nuevo el problema del Sahara. España hizo una pésima descolonización, y Marruecos se ha anexionado un territorio que no es suyo, que históricamente nunca lo fue. Los saharahuis tienen derecho a la autodeterminación en un referéndum limpio con todas las garantías. Veremos si esa resolución aprobada en el Parlamento español con los votos socialistas defendiendo la autodeterminación del Sahara era solo un brindis al sol o de verda nuestra diplomacia se va a volcar en buscar fórmulas para arreglar el desaguisado del Sahara.

Mientras tanto no olvidemos a Aminatu Haidar, el día que lo hagamos correrá un peligro real.

JULIA NAVARRO

OTR Press

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