MADRID 13 Mar. (OTR/PRESS) -
En el déficit de Pedro Sánchez está, siguiendo la senda de su antecesor Rodriguez Zapatero, haber polarizado a nuestro país. Buenos son quienes le apoyan a él haga lo que haga. Malos son aquellos que discrepan de sus políticas. Él representa a una izquierda angelical. El PP a una derecha con cuernos y rabo.
Y así está el país, desazonado. Sobre todo porque, más allá de la propaganda de brocha gorda de Sánchez contra Nuñez Feijóo, la realidad es que este tiene un problema, bueno, en realidad tiene muchos, pero uno de ellos es un problemón: ha elegido un "equipo" de colaboradores que políticamente no dan la talla. Si alguna vez Nuñez Feijóo gana las elecciones y gobierna nuestro país, espero que no nos castigue colocando en ministerios a personal modelo Miguel Tellado. Si ese es el principal mimbre del líder del PP, es para encomendarnos a todas las divinidades.
No es que Miguel Tellado sea un parlamentario "duro" a la hora de debatir, es que demuestra carecer de "altura" política y utiliza recursos dialécticos tabernarios. Y no me digan que Sánchez y los suyos son peores, porque es evidente que el gobierno Sánchez, salvo poquísimas excepciones, es un gobierno evanescente, sin tampoco "altura" política. Ustedes pueden decir, y con razón, que si ha sido ministro José Luis Ábalos entonces puede ser ministro cualquiera, de manera que Miguel Tellado puede llegar a ser ministro o vicepresidente. Pónganse en lo peor.
No, no tenemos una clase política solvente, salvo, insisto, excepciones. Que las hay.
Pero quienes esperan,y con razón, que en las próximas elecciones se produzca la alternancia convendrán conmigo que esa alternativa debería de ser mejor sea mejor que lo que ahora tenemos. E insisto en que es difícil imaginar que buena parte del actual equipo terminen siendo ministros, salvo, claro está, Borja Semper, que evidentemente sí que tiene talla política e intelectual y además es un buen tipo. O Cayetana Álvarez de Toledo, aunque en su caso si los demás se quedan cortos, ella queda demasiado larga.
Hace unos días escuchaba a Miguel Tellado lanzarse a la yugular de la ministra de Defensa acusándola de haberse puesto a disposición de Estados Unidos, diciendo "estoy con Trump" y todo porque el señor Tellado debe de estar mal del oído. ¿Mala fe? ¿Política de bajos vuelos la que hace el PP? Al parecer Margarita Robles y el embajador norteamericano comentaban sobre el calor que hacía en el despacho de la ministra, y ella le preguntó si quería que bajara la temperatura a lo que el embajador respondió que por él estaba bien y que si ella estaba cómoda y la respuesta de la ministra fue que si, que ella estaba cómoda con esa temperatura.
A partir de ahí el PP, vía Tellado, montó un número de aurora boreal, convencido de que habían "pillado" a la ministra diciendo algo que ponía en entredicho la posición del presidente de Gobierno.
Y una vez aclarado el bulo, el tal Tellado en vez de rectificar e incluso pedir disculpas, ahí le tienen, más chulo que un ocho convencido de que es poco menos que el ayudante de Superman.
Otro incidente reciente, tienen como protagonistas a una dirigente del PP, Esther Muñoz portavoz popular y Patxi López. La señora Muñoz para la que si la realidad no está de acuerdo con ella, pues peor para la realidad, ha acusado a Patxi López de estar a favor del burka y del niqab. No es que López sea un prodigio a la hora de explicarse, más bien hay que poner buena voluntad para no pensar que está diciendo lo contrario de lo que dice. Y es que hace días, durante el debate en que Vox y el PP pidieron la prohibición del burka, López dejó dicho: "no nos parece bien el uso del burka pero no vamos a apoyar una propuesta de Vox que parte de las premisas más racistas, xenófobas y estigmatizadoras".
Pero ya puesto a opinar sobre el asunto también ha dejado dicho que llevar burka forma parte de "la expresión de la libertad religiosa"
Alguien debería de explicar al señor López que el burka nada tiene que ver con la religión. El burka y el niqab no son prendas inocentes sino el símbolo de la opresión de las mujeres a las que les niegan su propia identidad escondiéndolas en metros de tela o tapándolas el rostro.
Y no es que Patxi López se tenga que aclarar al respecto, que también, es que en el PSOE no terminan de aclararse con esta cuestión. De manera que viendo y escuchando a los unos y a los otros, se puede caer en la desesperanza de pensar que podemos salir de lo malo para meternos en lo peor.
Esperemos que un día de estos Nuñez Feijóo nos sorprenda presentando un equipo de políticos capaces de hacer POLÍTICA así, con letras mayúsculas, en vez de a lo que nos viene acostumbrando su mano derecha, el señor Tellado y la señora Muñoz, y demás compañía.
Porque si estos son los futuros ministros de Nuñez Feijóo tendremos empezar a pensar a quién encomendarnos.¡ Vaya tropa! Diría Romanones.