Publicado 29/09/2022 08:00

Rafael Torres.- Dos melonis

MADRID, 29 Sep. (OTR/PRESS) -

La nada en política, que es lo más peligroso que hay, puede desenvolverse en TikTok perfectamente. En ese foro puede uno resumir su mensaje político de la nada retratándose con dos melones sobre los senos. Eso puede hacer uno, bien que a condición de que uno sea Giorgia Meloni, la vencedora en las elecciones italianas y presidenta "in pectore" (nunca mejor dicho) del gobierno de su país.

Que Giorgia Meloni sea un poco macarra, un poco choni y una machista salaz de tomo y lomo, sólo tendría que preocupar a sus allegados, pues esas prendas pertenecen a la esfera personal, pero lo que tendría que preocupar a todo el mundo es su nada política, una nada que como toda nada puede llenarse de todo a lo bestia, sin mayores filtros ni sujeción alguna a los principios más elementales de la mesura, la racionalidad y el decoro.

Giorgia Meloni, esa señora a la que oímos chillar y decir monstruosidades cuando pasó por Marbella para dar apoyo a su par Macarena Olona, ha llenado su nada, su nula talla política, con todos los ingredientes tóxicos de la olla podrida del populismo faccioso más abyecto.

En la nada política, se empieza en Twiter y se acaba en TikTok, que es donde alguien como Giorgia Meloni puede expresarla ( ¡y en plena jornada de reflexión previa a la cita electoral! ) poniéndose dos melones delante de los pechos y poniendo cara de estar haciendo muchísima gracia. Aterra suponer que al 26% de los italianos que acudieron a votar se la hizo, pero es que no hay nada como la nada para construir un mensaje tan meloni, tan de secano, como el que la conspicua neofascista, admiradora del Mussolini que destruyó las vidas de medio millón de compatriotas en guerras infames, ha emitido para satisfacción de Putin, otro de sus admirados, y espanto de la Italia y de la Europa civilizadas.

Se dice que Meloni moderará su discurso de la nada lleno de racismo, xenofobia, autoritarismo e intolerancia para no mosquear más de la cuenta a la Unión Europea, de cuyos Fondos ha de recibir Italia 200 millones de euros, pero todo hace pensar que la moderación le durará hasta que los reciba. Con dos melonis.