MADRID 27 Ene. (OTR/PRESS) -
Bandas paramilitares de enmascarados siembran el terror en las ciudades. En Minneapolis, donde su número quintuplica ya al del total de las policías locales, han asesinado a sangre fría en fechas recientes a dos personas, pero éstos crímenes son sólo el último eslabón de la cadena de atrocidades que lleva cometiendo contra la población esa suerte de ejército pretoriano de Donald Trump que, so capa de combatir la inmigración irregular, le sirve para infundir pavor a la ciudadanía con sus procedimientos salvajes y su absoluta impunidad. El miedo paraliza, y en su cruzada de desmantelamiento de la democracia y de la ley, el terror le es una herramienta esencial.
El ICE, que así se llama esa milicia fuera de todo control, salvo el de Trump, se dedica a la cacería humana. Comenzó como siempre empiezan éstas cosas, cazando una sola especie, la de los trabajadores extranjeros pobres, pero, embriagado de su poder, ya persigue y dispara a cualquiera, a una madre de tres hijos o a un enfermero de UCI, ambos norteamericanos. En sus merodeos también irrumpen en los hogares sin orden judicial, asaltan los coches rompiendo a culatazos las ventanillas, arrastran a sus víctimas por las calles o secuestran a una niña de cinco años para usarla como cebo para cazar a su padre. El mundo civilizado se horroriza con esa chusma armada, dirigida por un tipo que gasta indumentaria neonazi, y se pregunta qué hace la gente buena de EE.UU. para detener la barbarie.
La gente de bien, sacudiéndose el frío helador, el estupor inicial y el miedo, hace lo que puede, pero recomiendo, para entender bien a qué se enfrentan, la lectura de dos excelentes artículos de opinión, y valientes dadas las circunstancias, del New York Times. Uno, del prestigioso periodista M. Gessen, se titula "Terror de Estado", y aunque el título ya lo dice todo, dice muchas más cosas del abismo interior al que se asoma el país. El otro es de David Brooks, y analiza la degeneración del dictador narcisista. Leanlos, los ofrece el NYT en su página de internet en español, y entenderán lo inentendible, cómo es posible que bandas de enmascarados siembren, como están sembrando, el terror.