El Abanico.- El derecho a envejecer de las mujeres

Publicado 21/09/2018 8:01:05CET

MADRID, 21 Sep. (OTR/PRESS) -

Viendo cómo se publicitan los cambios de imagen en televisión, las liposucciones, el lifting total, cómo consiguen que la gente sueñe con el acceso a cualquiera de esas cirugías que no solo te cambian la cara o el cuerpo, sino que te prometen el mejor de los mundos con solo pasar por el quirófano, pienso si no sería mejor aceptar de una vez por todas que el paso del tiempo no tiene por qué condicionar tu vida para mal, sino todo lo contrario. Lo inteligente es buscar las ventajas que conlleva cumplir años o tener unos centímetros de más en la cintura pero, sobre todo, tener una buena salud.

Hay marcas de lencería que ante la imposibilidad de encontrar clientas que se parezcan a las modelos que lucen su ropa interior, han optado por escoger mujeres que se sientan a gusto con sus sujetadores o sus culots, independientemente del peso que tengan. Lo cual favorece la inclusión de la mujer real y no la de aquellas que aparecen en algunas revistas, tan cambiadas tras pasar por las manos maestras de los fotógrafos que les quitan un poquito de aquí y otro poquito de allá, que ni ellas mismas se reconocen.

Hace unos días, Kate Moss declaraba públicamente lo arrepentida que estaba por haberse sometido a dietas de adelgazamiento durante gran parte de su vida, debido a que era muy delgada como le exigían que estuviera quienes acabaron convirtiéndola en un icono de la moda. Los sacrificios que tuvo que hacer para mantenerse sin una estría, sin celulitis, sin arrugas, fueron muchos. Algo que no quiere que le ocurra a su hija, una adolescente preciosa que, cómo no, quiere seguir los pasos de su famosa madre.

¿O acaso alguien cree que estas modelos de renombre no tienen un mal día, no sufren de hinchazón de estómago?. Ellas, como nosotras, pasan por los mismos periodos de cambios hormonales: la diferencia es que o te adaptas o te sometes a una dictadura que hasta hace poco solo castigaba a las mujeres, nunca a los hombres.

Unas normas que han cambiado hasta el punto de que lo habitual hoy es encontrarte en el instituto de belleza o en la peluquería, a un maromo de 1,80, remodelado gracias a las muchas horas que pasa en el gimnasio, esperando para que le hagan la cera integral ya que es así como le gusta verle a su chica o como le exigen que luzcan las empresas cazatalentos.

En un reportaje recientemente publicado en el diario El País, varias estrellas de Hollywood han levantado la voz, rebelándose precisamente contra la dictadura de la imagen, que todas ellas han sufrido en sus propias carnes pero a la que han sabido decir:¡basta ya!.

Se trata de Meryl Streep quien, a sus 69 años, da un sabio consejo a sus seguidoras: No gastes tanto tiempo en tener una piel perfecta o en preocuparte si has ganado o perdido un kilo. Piensa en lo que has hecho y logrado en la vida".

Jennifer Aniston, actriz de 49 años, demuestra su inteligencia cuando dice: "agradezco aprender de los errores de mujeres que intentan mantenerse jóvenes a cualquier precio porque gracias a ellas no me he inyectado ninguna mierda en mi cara".

Hace unas semanas entrevisté a Lola Herrera, una de nuestras grandes actrices. Me recibió envuelta en una túnica verde manzana, el pelo blanco, cortísimo, y una gran sonrisa. Cuando le pregunté cómo conseguía tener un aspecto tan saludable, me dijo: el secreto es saber elegir la ropa que te pones. Yo, a mis 80, procuro llevar trajes holgados, de colores vivos, porque me favorecen. A los 50 sí me operé el cuello pero nunca más. Me gustan mis arrugas porque forman parte de mi personalidad, son el reflejo de lo que he vivido".

Nada tengo contra la cirugía, siempre que no sea yo quien pase por el quirófano, pero sí contra quienes buscan la perfección al precio que sea, cuando la felicidad está en los pequeños logros de la vida.

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