El Abanico.- "Pelucas", la otra cara del cáncer.

Publicado 18/04/2014 12:00:06CET

MADRID, 18 Abr. (OTR/PRESS) -

No es frecuente que un director de cine Manuel Serrano Cueto, se meta de cabeza a explorar el cáncer y sus consecuencias. Manuel lo ha hecho y lo ha hecho con mucha sensibilidad, sabiendo que este es un tema complejo, que se manifiesta de muy distintas maneras, de ahí que no todo el mundo este preparado para hacerle frente, por más que las estadísticas demuestren que cogiéndolo a tiempo las posibilidades de curación son grandes.

Vivir de cerca la enfermedad y sus secuelas, en su propia casa, junto a Monse, su mujer, le ha enseñado que hay aspectos a los que los oncólogos apenas si prestan atención, concentrados como están en lo que les parece más importante, pero que se convierten en un calvario, en una obsesión, sobre todos entre las mujeres, que ven como de la noche a la mañana se les cae el pelo, o se les reseca la piel: "Sin pelo me sentía desnuda, como si al mirarme al espejo la imagen que proyectaba no fuera la mía, sino la de una extraña. Una situación que me lleno de confusión porque era como si de repente estuviera dentro de un cartel que se exponía a la vista de todo el mundo, en el que podían ver el tipo de enfermedad que padecía". Palabras de una paciente de uno de los centros de Svenson, donde se busca concienciar a los familiares de los enfermos de cáncer de que también en el plano estético necesitan apoyo. Sobre esa experiencia Serrano Cueto ha rodado un corto titulado "Pelucas", en el que se implicó hasta el final Monse Gómez (ya fallecida) guionista de amplia experiencia en televisión, madre de sus dos hijos adolescentes de 10 y 6 años, a quién da vida en la pantalla una gran actriz Lola Marceli, quién junto con Cuca Escribano son las artífices de un proyecto que llega al corazón.

Es emotivo ver como estas dos mujeres van desvelando a lo largo de la cinta la cara oculta de una enfermedad que apenas si deja espacio a los pequeños problemas que genera. Algunos de los cuales son tan simples como: ¿Me pongo peluca o me pongo pañuelo? Una pregunta a la que no siempre sabemos responder, bien por timidez o bien porque es difícil ponerse en la piel de quién la hace. Y a la que ha dado una respuesta certera el director gaditano en su corto. Un trabajo con el que pretende concienciar a los acompañantes, a los familiares, a todas aquellas mujeres que padecen algún tipo de cáncer, de que hay mucha gente -estilistas y peluqueros sobre todo-, que trabajan para paliar estos pequeños o grandes problemas.

Para Manuel era fundamental que Monse, su mujer, le diera el visto bueno antes de irse, como así hizo. Porque se da la paradoja de que Serrano Cueto también padece cáncer, no tan agresivo como el de su Monse, pero cáncer al fin y al cabo. Su ventaja respecto a otros es que él sabe ya como combatirlo, como hacer frente a esa cara oculta que se esconde tras la enfermedad.