Victoria Lafora.- Dramático Informe

Actualizado 21/09/2008 2:00:36 CET
Actualizado 21/09/2008 2:00:36 CET

Victoria Lafora.- Dramático Informe

MADRID, 21 Sep. (OTR/PRESS) -

Esta Semana, en la que ha comenzado de forma oficial el curso escolar y con la batalla política centrada en los barracones que sustituyen a las aulas, se ha hecho público el primer informe del Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia. Resulta que la segunda causa de muerte entre los diez y los catorce años, después de los accidentes de tráfico, son los suicidios. Los padres de las democracias europeas, que miman a los niños hasta la náusea, que tienen dificultades para marcar límites y decir no, o simplemente basta, que convierten los cuartos infantiles en un catálogo de informática-sonido-TV, no tienen tiempo para dedicarles.

Y los críos están solos y se siente solos. En una reciente encuesta esos niños relatan cómo al regresar de la escuela hay una gran mayoría que pasa las tardes sin sus padres. Tampoco cenan con ellos y ven la tele más horas que a sus progenitores. No es de extrañar que, en esta sociedad tan civilizada, la ansiedad y la depresión encabecen la lista de problemas psiquiátricos en niños y adolescentes. Y son estos trastornos, que muchas veces pasan inadvertidos a los ocupados padres "ausentes", la segunda causa de atención hospitalaria que más está creciendo. Al final el mundo de la infancia no es más que el reflejo de las mismas carencias que padece la sociedad adulta. Las exigencias de obtener buenos resultados escolares, el miedo al fracaso, la aceptación de los compañeros, la baja autoestima, llevan muchas veces a la ansiedad, la anorexia y otros trastornos que en los adultos han multiplicado por mil el consumo de antidepresivos. Pero, fuera de los datos estadísticos, el hecho de que un chico de diez años no encuentre otra salida que el suicidio, frente al modelo de vida que le plantea la sociedad actual, debe llevar a una reflexión profunda por lo que significa de fracaso colectivo. Quiere decir que el mundo que hemos dejado para ellos es inviable y lo hemos hecho tan mal que algunos desertan y tiran la toalla aún antes de haber empezado a ser adultos. A lo mejor necesitan más calor humano, más apoyo, más compañía y menos bienes materiales de usar y tirar. En cualquier caso deberíamos cambiar de estrategia porque lo estamos haciendo fatal.

Victoria Lafora.