Guillermo Saldomando (OTR/PRESS)
A partir de la confirmación del Calentamiento Global y de que la cuestión del Cambio Climático comenzó a estar en la agenda de muchos gobiernos, las energías renovables dejaron de ser un proyecto a futuro para transformarse en una realidad de avance palpable a escala mundial.
Las energías renovables son uno de los instrumentos vitales que tiene la sociedad para obtener energía de una manera más sostenible y amigable con el medio ambiente.
Su impacto en el ecosistema es mínimo, son una fuente alternativa limpia y en la actualidad se han transformado en un sector atractivo desde el punto de vista económico y en la generación de empleos.
Según un reporte mundial del 2015, las energías renovables representaban casi un 28 por ciento de la capacidad generadora del mundo, con cerca de 8 millones de puestos de trabajo.
El país líder en capacidad de poder renovable es China, seguido por Estados Unidos y Alemania. España se ubica en el puesto 17 del mundo, según el informe, en términos generales, con más del 50% de su producción total procedente de la energía eólica, lo que la coloca como una de las naciones con mayor producción per cápita.
Sin embargo, un dato no menor es destacar que 2015 fue el año en el que por primera vez en la historia, fue el mundo en desarrollo el que dedicó más dinero a energías limpias que los países desarrollados.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los países de América Latina que más han invertido en el desarrollo de energías renovables son México, Brasil, Chile, Uruguay, Honduras y Perú.
Mientras Chile lidera en Sudamérica el segmento de energía solar, Uruguay hace lo propio en el rubro eólico.
Con el cambio de clima político y económico se vislumbra en la Argentina un potencial desarrollo de energías renovables que hasta el presente venía demorado.
Con la reglamentación de la Ley 27.191 de energías renovables se abrió una nueva etapa para el fomento de inversiones y proyectos relacionados con energías limpias que permite ser optimista en cuanto al despegue de este tipo de producción energética.
La reglamentación, esperada por el sector energético, permitirá destrabar muchos proyectos de inversión al dar precisiones sobre la implementación de ley que establece incentivos fiscales y financieros para que el 31 de diciembre de 2017 un 8 por ciento de la matriz esté compuesto por tecnologías renovables y un 20 por ciento en 2025.
Por la nueva norma se crea un Fondo Fiduciario (FODER) de 12 mil millones de pesos (800 millones de dólares) destinado a financiar iniciativas en generación solar, eólica, de biomasa y de hidroelectricidad, lograr la diversificación de la matriz de generación eléctrica y la expansión de la potencia instalada a corto plazo.
El decreto 531 del Poder Ejecutivo argentino señala que la expansión de las energías renovables es una cuestión "de máxima prioridad" para el gobierno nacional, y una "política de Estado de largo plazo".
Sobre el nuevo clima de inversiones, Sebastián Haloua, de la consultora Fénix Partners afirmó: "vemos mucho interés de jugadores nacionales e internacionales para participar de la próxima licitación de energías renovables, de hecho recibimos consultas de inversionistas interesados en participar del sector".
"La Argentina es rica en recursos y tiene una gran necesidad de incrementar la capacidad de generación, pero es el nuevo contexto político y la nueva regulación lo que ha despertado el fuerte interés" -agregó-
Respecto del nuevo panorama el titular de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), Marcelo Alvarez fue algo más cauteloso y destacó que cree que "la norma tiene potencial para desarrollar el área; varias veces en la historia del país nos quedamos en el arranque hoy puedo decir que soy moderadamente optimista con el tema, igual hay que ser cautos para ver como se garantizan las inversiones y se logran los precios internacionales".
En tanto, Francisco Soldati, otro asesor en inversiones energéticas expresó: "estimamos que la primera licitación será exitosa y de a poco el gobierno logrará ir bajando los precios como ocurrió en Brasil, Chile y Uruguay. A su vez, se han empezado a ver los primeros proyectos entre privados, como el parque eólico a construir en la provincia de Río Negro recientemente anunciado por Dow".
El desarrollo de las energías renovables en la Argentina ha comenzado a rodar. El tiempo dirá si el nuevo contexto legal y político permitirá la radicación de inversiones a mediano y largo plazo para que se cumplan las metas y el país se transforme en un líder del sector acorde con su potencial y recursos naturales para la generación de energía limpia.
Guillermo Saldomando es experto en medio ambiente, y director de Un Planeta Azul