Samsung está trabajando en el desarrollo de su nuevo chip de Inteligencia Artificial (IA) de próxima generación Mach-1, con el que ofrecerá más potencia al reducir el fenómeno de "cuello de botella" que se produce entre la memoria del procesador y la unidad de procesamiento de gráficos (GPU) a una octava parte, de la misma forma que disminuirá el gasto de eficiencia energética.