Los españoles aseguran desenchufar el cargador si se calienta aunque desconocen si es peligroso y se guían por el porcentaje de batería que muestra el sistema operativo para estimar el tiempo restante de carga a pesar de no ser un dato preciso, lo que prueba la falta de información sobre potencia, seguridad y tiempos reales de carga y evidencia una brecha entre las necesidades actuales y el conocimiento de los consumidores.