Roomba Max 875 Combo: la apuesta de iRobot para recuperar el trono de la limpieza inteligente

Roomba Max 875 Combo
Roomba Max 875 Combo- EUROPA PRESS

   MADRID, 30 Oct. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Hablar de Roomba es hablar de una de las marcas que revolucionaron la limpieza del hogar. Sin embargo, los últimos años no han sido fáciles para iRobot. La creciente competencia de los fabricantes chinos, con dispositivos cada vez más avanzados y precios competitivos, terminó poniendo contra las cuerdas a la compañía estadounidense, que se declaró en bancarrota a finales de 2025 y pasó a manos de su socio chino Picea.

   Ahora, la firma busca recuperar el terreno perdido y devolver a Roomba su condición de referente en calidad e innovación. Y buena parte de esa estrategia pasa por el nuevo Roomba Max 875 Combo, presentado en IFA 2026 y convertido en su gran apuesta para la campaña navideña de este año.

   Durante las últimas semanas hemos tenido la oportunidad de probar este nuevo robot aspirador y friegasuelos, el modelo más avanzado desarrollado por iRobot hasta la fecha. Lo primero que nos ha llamado la atención es su apuesta por un diseño elegante y funcional, pensado para integrarse con discreción en cualquier estancia.

   El robot presenta un perfil ultradelgado de apenas 9,98 centímetros, una característica especialmente útil para limpiar debajo de sofás, camas y otros muebles bajos. También puede superar umbrales de hasta 3,5 centímetros de altura, lo que facilita sus desplazamientos entre habitaciones sin que tengamos que intervenir constantemente.

   Pero la verdadera revolución de este modelo está en su sistema de aspiración. iRobot estrena la tecnología SealForce, que introduce una solución bastante ingeniosa para uno de los grandes desafíos de estos dispositivos: limpiar las alfombras en profundidad. En lugar de limitarse a aumentar la potencia, el robot desciende una especie de faldón que sella el espacio entre su chasis y las fibras de la alfombra, evitando que el aire se escape por los laterales. De esta manera, consigue concentrar toda la fuerza de aspiración donde realmente se acumula la suciedad. A ello se suman una potencia de 35.000 Pa y un flujo de aire de 20 litros por segundo, con los que la compañía promete una limpieza hasta tres veces más profunda.

   El fregado es otro de los apartados en los que iRobot ha querido marcar diferencias. El Roomba Max 875 Combo incorpora ThermaMist, una tecnología ultrasónica que aplica vapor caliente de forma continua para ablandar las manchas secas antes de eliminarlas. Es una solución especialmente interesante para las manchas que aparecen en la cocina o el comedor, donde los restos de comida y las salpicaduras pueden quedarse adheridos al suelo. En lugar de depender exclusivamente de la fricción, el robot combina calor y acción mecánica para conseguir un resultado más eficaz, con una capacidad de eliminación de manchas que, según el fabricante, duplica la de sus sistemas anteriores.

EL RODILLO DE FREGADO MÁS GRANDE, QUE SE EXTIENDE HASTA EL RODAPIÉ

   A este sistema se suma PowerSpin Max Roller Mop, un rodillo de fregado que iRobot presenta como el más grande de la industria. Gira a 300 revoluciones por minuto y ejerce una presión descendente de 18 newtons, trabajando con agua caliente y limpiándose continuamente mientras recorre la vivienda. En la práctica, esta combinación está pensada para evitar que el rodillo siga arrastrando la suciedad de una habitación a otra.

   También nos resulta especialmente interesante la tecnología PerfectEdge, que desplaza el rodillo hasta 45 milímetros hacia los bordes para limpiar junto a paredes y rodapiés, unas zonas que tradicionalmente han sido complicadas para los robots de limpieza.

   Otra de las funciones que más sentido tienen en el uso cotidiano es DriLift, el sistema de protección de alfombras mediante inteligencia artificial. Cuando el robot detecta una superficie textil, eleva automáticamente el rodillo de fregado y despliega una barrera protectora que evita que entre en contacto con ella. Esto permite combinar aspiración y fregado en una misma rutina sin tener que retirar las alfombras o configurar manualmente diferentes zonas.

   La navegación también da un salto tecnológico gracias a la combinación de ClearView Pro Dual-Line LiDAR y PrecisionVision AI. El primero permite al robot orientarse y desplazarse de una habitación a otra, mientras que el segundo utiliza inteligencia artificial para reconocer y esquivar más de 300 objetos habituales del hogar. Hablamos de obstáculos cotidianos que pueden aparecer inesperadamente en su recorrido y que, en otros dispositivos, obligan a despejar el suelo antes de iniciar la limpieza. A través de la aplicación Roomba Home (o mediante comandos de voz) podemos programar horarios, seleccionar habitaciones concretas o dar prioridad a las zonas donde pasan más tiempo nuestras mascotas.

HASTA 90 DÍAS DE MANTENIMIENTO AUTÓNOMO

   Buena parte de la autonomía del dispositivo depende de su nueva estación AutoWash Dock, que va mucho más allá de servir como punto de carga. Esta base se encarga de vaciar automáticamente el depósito de suciedad, lavar el rodillo con agua a 80 °C y secarlo posteriormente con aire caliente a 55 °C. También dosifica el producto de limpieza StayClean y almacena los residuos en una bolsa AllergenLock.

   Según iRobot, el conjunto permite alcanzar hasta 90 días de mantenimiento autónomo, aunque esta cifra dependerá, naturalmente, de la frecuencia de uso y de las condiciones de cada vivienda. En la prueba que hemos podido realizar lo que queda claro es que el usuario se olvida por completo de las tareas de mantenimiento, más allá de ir llenando y vaciando los compartimentos de agua. Es precisamente esta automatización la que hace que un robot de limpieza resulte realmente útil: no se trata solo de que aspire y friegue por nosotros, sino de reducir al mínimo las tareas que debemos realizar después.

   Con un precio oficial de 1.199 euros, el Roomba Max 875 Combo se sitúa claramente en la gama alta del mercado, donde la competencia es especialmente exigente. Nuestras primeras impresiones apuntan a un dispositivo ambicioso, que apuesta por resolver problemas concretos mediante soluciones tecnológicas bien pensadas, desde la limpieza profunda de alfombras hasta el fregado con calor y el mantenimiento automático.

   Queda por ver si este despliegue de innovación será suficiente para que iRobot recupere el protagonismo que tuvo durante tantos años. Lo que parece evidente es que la compañía ha elegido su robot más avanzado para intentar demostrar, justo antes de Navidad, que el nombre Roomba todavía tiene mucho que decir en la limpieza inteligente del hogar, pero sus competidores no se lo van a poner fácil.

Contador

Contenido patrocinado