Reparar infraestructura
Un equipo de drones arreglará las calles de Leeds
MADRID, 26 Oct. (Portaltic) -
Se acabaron las grietas en el suelo, las farolas fundidas, los baches. Unos drones podrían ser la solución a los problemas de mantenimiento del día a día en las calles. Así lo han pensando en la Universidad de Leeds, donde ha nacido la iniciativa de un ejercito de drones para reparar los pequeños problemas de las ciudades cuando los descubran.
El proyecto, bajo el lema “ciudades de auto reparación”, costará 6,4 millones de dólares y tiene como principal finalidad crear un equipo de pequeños robots que detecten los problemas y puedan arreglarlos antes de que se conviertan en asuntos que conlleven una obra de mayor envergadura, según ha informado Gizmag.
"Queremos hacer de Leeds la primera ciudad del mundo en tener cero interrupciones por las obras de la calle", dice el profesor Phil Purnell, de la Escuela de la Universidad de Ingeniería Civil, en las informaciones dadas por la facultad de Leeds. "Esto es crucial para asegurar que tenemos una infraestructura sostenible y resistente. Dirigiremos nuestras intervenciones para que sean invisibles para el ojo humano, antes de que se conviertan en un verdadero problema”, añade.
Los robots estarán enfocados principalmente en tres áreas:
-Posarse sobre estructuras de altura y realizar las tareas de reparación como, por ejemplo, reparación de farolas o luches de la calle.
-Capaces de inspeccionar de forma autónoma, diagnosticar, repasar y prevenir los baches que existan en las carreteras.
-Operar dentro de tuberías de servicios públicos y realizar inspección, reparación, medición e informe sobre las tareas que se hayan realizado.
El equipo del proyecto también incluye a investigadores de otras universidades del Reino Unido, incluyendo Birmingham, Southampton y UCL, con Nottingham, Sheffield, Oxford e Imperial como socios de apoyo. Estos trabajarán conjuntamente con el Ayuntamiento de Leeds y el organismo del Reino Unido para la investigación en infraestructuras y ciudades. Un proyecto al que no le faltan expertos ni financiación y que podría revolucionar el día a día la pesadilla de las ciudades con calles cortadas y las aceras rotas.