MADRID, 16 Dic. (EDIZIONES/Portaltic) -
Las alarmas que ha generado el anuncio de la nueva política de privacidad de Evernote han llevado a la compañía a rectificar su intención de disponer de un equipo de empleados encargado de analizar los contenidos de los usuarios, una supervisión que será opcional para el usuario.
Evernote anunció el miércoles que a partir de enero de 2017 entraría en vigor su nueva política de privacidad, y especificaba que un grupo de empleados supervisaría el análisis que el sistema computacional hace del servicio, una supervisión que implicaba el acceso a los contenidos y datos de los usuarios.
La compañía aseguró que la nueva medida estaba encaminada a mejorar la experiencia de usuario, y a garantizar que la tecnología de aprendizaje automático que emplea para analizarlo funciona correctamente. Además, informó de la opción de desactivar el permiso para que Evernote usara los datos de los usuarios para mejorar, aunque con la contrapartida de no poder beneficiarse de las mejoras.
Un día después del anuncio, el responsable de Comunicación de Evernote, Greg Chiemingo, ha emitido un comunicado en que el anuncia que la compañía da marcha atrás en su intención de implementar la nueva política de privacidad en enero de 2017.
Por el contrario, Chiemingo ha explicado que en los próximos meses trabajarán para asegurar que los datos de los usuarios siguen siendo privados por defecto. También extenderán la tecnología de aprendizaje automático a todos los usuarios, "pero ningún empleado leerá los contenidos anotados como parte del proceso a menos que el usuario opte por ello". Según Chiemingo, la supervisión humana será opcional y el usuario deberá dar su expreso consentimiento.