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Amazon Underground: lo mejor que le ha pasado a los juegos móviles desde la App Store
MADRID, 3 Dic. (Carlos Hergueta/Portaltic) -
"La industria de los juegos para móviles ha pasado, desde hace unos años, del modelo de pago al 'freemium'". "Amazon Underground nos permite crear mejores apps y juegos en menos tiempo, ya que no tenemos que preocuparnos por desarrollar estrategias de monetización, sino que podemos dedicar todos nuestros recursos a lo realmente importante: crear experiencias divertidas e interesantes para nuestros usuarios". Son palabras a propósito del lanzamiento de Amazon Underground del jugador del F.C. Barcelona y fundador de Kerard Games (Final Kick) Gerard Piqué y del fundador de Baviux.No, Sergio Viudes, respectivamente.
El sector de los videojuegos móviles ha sido un auténtico 'boom' en los últimos años, en algunas ocasiones más relevante que el tradicional de consolas y PC. Prueba de ello ha sido el éxito de ingresos que ha tenido EA con Los Simpson Springfield o la compra de King por parte de Activision Blizzard.
Pero, del mismo modo, ha tenido su parte negativa. Para los desarrolladores y la industria un modelo de negocio que no parece del todo sostenible, como ha probado la ascensión y posterior declive de Rovio, creadores de Angry Birds. En cuanto a los usuarios, la democratización de los 'smartphones' y las tiendas de descargas han puesto en la mano de todo el mundo una potencial máquina de videojuegos con acceso a cualquier título, en cualquier lugar. Poco a poco, los desarrolladores, buscando adelantar a los demás, comenzaron a ofrecer títulos gratuitos y experiencias 'freemium'.
Al no existir precio que pagar, no hay barrera de entrada y los videojuegos gratuitos se han convertido en los más populares, como demuestra un rápido vistazo a Google Play hoy:

Además, lo que resulta más sorprendente, es que también los videojuegos "gratuitos" son los que más ingresos generan para los desarrolladores:

Es gracias a las 'microtransacciones', cuidadosamente integradas en el juego. Los desarrolladores y las compañías se estrujan el cerebro para poner piedras en el camino que resulten desesperantes para el jugador (ya sea por dificultad o por tiempo invertido), que finalmente se da por vencido y paga 1 o 2 euros por conseguir un personaje, un poder, una vida para continuar...
El problema de este modelo es que, efectivamente, obliga a las compañías a mutilar los juegos y prostituir la experiencia. Fuerza a los desarrolladores a crear sus títulos con el foco puesto no en la calidad y la diversión, sino en que sea lo suficientemente adictivo y, al mismo tiempo, frustrante, para generar una compra. Esto da como resultado juegos tremendamente repetitivos, que enganchan a unos cuantos y desesperan a otros muchos.
Por eso Amazon Underground es tan buena noticia. La tienda online ofrece juegos que normalmente son de pago de forma gratuita; y ofrece crédito para superar las compras 'in-app' (los desarrolladores, además, tienen la opción de modificar su juego para eliminarlas). Amazon es la que se encarga de pagar a los desarrolladores, en función del tiempo que pasen los usuarios utilizando el videojuego (o la aplicación).
El objetivo de la compañía es atraer clientes a su plataforma (puesto que la app de Underground ofrecerá anuncios y otras secciones, y también estará presente como "sección" dentro de otras aplicaciones de Amazon). De hecho, este objetivo resulta más que evidente, puesto que en Undergraund, al menos por el momento, resulta más sencillo comprar un producto que encontrar una aplicación gratuita. Pero, al margen de eso, representa un cambio en el paradigma de las tiendas digitales de videojuegos, que se han convertido en una vía de negocio más para grandes compañías, Apple, Google o Amazon, cuyo foco de negocio está en otros menesteres.
Amazon, con Underground, ha degradado a las tiendas de aplicaciones de vía de negocio secundaria a mera herramienta de marketing. Es su "gancho" para conseguir nuevos usuarios con cuenta y generar más compras en su tienda. Y no lo digo como algo negativo, sino como algo positivo.
Los jugadores en dispositivos móviles ya nos habíamos convertido en títeres de las desarrolladoras y sus 'micropagos'. Al menos, Underground debería permitir que los videojuegos para móviles vuelvan a la buena senda: experiencias lo más profundas y/o divertidas posible, sin esa sensación constante de que cada cinco minutos te quedas sin vidas o que tienes que gastarte 2 euros en un 'power-up'.