MADRID 20 Mar. (Juan Carlos González/Portaltic) -
Los remakes se han convertido en los últimos años en un debate bastante interesante en el mundo de los videojuegos. Motivos a favor y en contra lo cierto es que eventualmente nos llegan títulos que dan sentido a estas adaptaciones y que incluso rozan la excelencia. El ejemplo perfecto, el juego que analizamos hoy: 'Tactics Ogre: Let us Cling Together'.
Lo mejor:
- La historia es compleja, interesante y sabe atraer muy bien nuestra atención.
- La experiencia de juego es muy completa en todos los sentidos. Además es accesible para todos los públicos, sean expertos o no.
Lo peor:
- 'Square-Enix' ha pasado de traducirlo. El juego viene en inglés.
- Las opciones multijugador cumplen pero son un tanto escasas.
Cuando hablamos de RPGs de estrategia en formato isométrico a la mayoría de la gente se le viene a la cabeza 'Final Fantasy Tactics'. Sin embargo, anterior a este fue 'Tactics Ogre: March of the Black Queen' quién definió buena parte de las bases del género. Tanto es así que por ejemplo la franquicia estratégica de Final Fantasy guarda muchas similitudes con ésta.
'Tactics Ogre: Let us Cling Together' fue lanzado exclusivamente en Japón en el año 1995 para 'Super Nintendo'. Un año más tarde tuvo un remake en 'Sega Saturn' y en el 2001 una desastrosa adaptación para 'PlayStation' por parte de 'Atlus'. Diez años más tarde nos llega una versión para 'PSP' a la altura del original.
La historia nos sitúa en el reino de Valeria, una región donde la guerra no ha cesado en los últimos ochenta años. Tres facciones, Gargastan, Walstanian y Bacrumese, luchan por el control. Envidia, traición e intenciones ocultas mueven una historia densa, interesante y emocionante.
Los personajes, móviles de las subtramas, son fieles a sus principios. Casi siempre actúan según sus sentimientos y resultan ciertamente creíbles. Algunas transformaciones resultan algo predecibles pero no por ello son menos interesantes. 'Tactics Ogre: Let us Cling Together' es un espejo en el que muchos juegos modernos deberían de mirarse si buscan hacer historias más complejas.
La acción se va desarrollando por escenarios que tenemos que ir superando, aunque en apariencia puede parecer lineal lo cierto es que eventualmente podemos desviarnos de la trama principal e ir por otros lugares. A esto hay que sumarle un sistema de decisiones que determina el transcurso y en última instancia el final de nuestra aventura.
Los combates se desarrollan, a diferencia de otros SRPG, en función de la velocidad de las unidades y no en turnos donde nosotros y la máquina mueven sus fichas por el tablero. La agilidad y los hechizos de tiempo se convierten así en una pieza fundamental que en algunos combates pueden decidir el resultado.
Otro aspecto importante es el terreno y las unidades. Quizá en ningún SRPG se valora tanto este factor. Si por ejemplo usamos una ballesta para abatir a un enemigo y tenemos delante un aliado posiblemente éste reciba el golpe. Si un aliado está en una situación elevada es menos posible que reciba ataques a distancia. Lo cual, visto con cierto realismo, en muchos casos resulta lógico.
Uno de los problemas de la entrega original era que subir de nivel a nuestras unidades más débiles era difícil porque los combates aleatorios se ajustan a nuestra unidad más fuerte. Para solucionarlo cada vez que ganamos un combate todos las unidades reciben experiencia, independientemente de que hayan participado o no.
Una de las novedades de esta adaptación para 'PSP' es el Chariot: una sistema que guarda nuestros últimos 50 movimientos y sobre los que podemos volver atrás. Es decir, si por ejemplo en un turno hemos perdido a una unidad podemos rebobinar atrás y hacer otro movimiento para evitar que suceda. En definitiva, una especie de 'save state' como el que cuentan los emuladores.
Los más puristas posiblemente vean el Chariot como una aberración dirigida al público más casual. Lo cierto es que el sistema es prescindible para acabar el juego pero es muy útil para los novatos. Además, si no utilizamos esta opción al llegar al final recibiremos una recompensa especial.
El mayor logro de los combates del juego es que han logrado un equilibrio perfecto. Luchar se convierte en una experiencia divertida donde no existen situaciones especialmente frustrantes porque la inteligencia artificial no rompe los esquemas de juego como a veces sucede en 'Final Fantasy Tactics'.
Esto no significa que la curva de dificultad sea más plana. Al contrario, es lo suficientemente accesible para que los principiantes se introduzcan en el juego y aprendan. Mientras que por otro lado cuenta con suficientes retos para los jugones más exigentes.
Una vez hemos acabado la historia, independientemente del final, desbloqueamos World: un sistema que nos permite volver sobre nuestros pasos e ir por las otras ramas de la trama para ir desbloqueando los diferentes finales. Sin duda una forma muy buena de fomentar la rejugabilidad y eliminar el arduo proceso de tener que volver a empezar desde cero.
'Square-Enix' también se ha apuntado a la moda de introducir opciones multijugador para que exprimamos al máximo el título. Aunque a nivel de opciones cumple lo cierto es que no es tan completo y divertido como la adaptación de 'Final Fantasy Tactics' para 'PSP'.
Sin embargo, y por desgracia, no todo son virtudes en esta entrega de la franquicia 'Tactics Ogre'. 'Square-Enix' ha optado por no traducir el juego al español y sólo podemos disfrutarlo en la lengua de Shakespeare. Un detalle bastante feo ya que además el inglés del juego es algo complejo. Una pena que no hayan decidido traducirlo porque el juego francamente lo merece.
APARTADO TÉCNICO
Visualmente la adaptación mantiene todas las claves de la versión original de 'Super Nintendo': gráficos 2D pixelados en estilo isométrico que cumplen a la perfección su cometido. No había necesidad de hacer experimentos con gaseosa simplemente adaptarlo al formato de pantalla de la PSP. El resultado es excelente. Los menús y las viñetas sí que han sufrido algún que otro cambio, a mejor eso sí.
La banda sonora se ha visto remasterizada y lo cierto es que capta muy bien la esencia de cada momento y el fragor de batalla. Los efectos de sonido acompasan y complementan cada escena y cada momento en el combate.
CONCLUSIÓN
'Square-Enix' ha hecho un trabajo excelente remakeando 'Tactics Ogre: Let us Cling Together'. Ha sido inteligente, ha cogido todo lo bueno de la entrega original, le ha añadido unos cuantos detalles y ha corregido otros pocos para diseñar el mejor SRPG para 'PSP'. Sin embargo no haberlo traducido al español es su talón de Aquiles y en más de un caso seguramente determine su compra o no. Un título soberbio, pero sin traducir.
NOTAS
Gráficos: Una correcta adaptación de la versión original, los cambios en la interfaz y la eliminación de los tiempos de carga de la versión de 'PlayStation' se agradecen. 8.8.
Sonido: Una buena banda sonora con temas que acompasan muy bien las diferentes escenas y combates. 7.7.
Diversión: La experiencia de juego es muy completa: los combates son intensos pero equilibrados, la historia es compleja y emocionante, la rejugabilidad es bastante alta... 9.
TOTAL: Quitando la falta de traducción al español estamos hablando de un juego fundamental para cualquier amante de los RPG y de los nostálgicos de aquella época donde 'SquareSoft' hacía títulos de gran calidad. 8.9-
'Tactics Ogre' ya está a la venta para PSP a un precio de 49,95 euros con una calificación para mayores de 12 años, según el código PEGI.