VALENCIA 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) cuenta desde hoy con una nueva cátedra de empresa, la primera creada por un alumno de esta institución académica. Se trata de Vicente Silvestre, estudiante de 88 años de la Escuela de Informática, quien financiará esta cátedra, que lleva su nombre y el de su mujer, y que se constituyó hoy mediante la firma de un convenio de colaboración suscrito esta mañana con el rector de la institución, Juan Juliá.
En enero del año pasado este empresario jubilado ya donó unas parcelas rústicas de su propiedad en el término municipal de Llíria (Valencia) que serán utilizadas por la UPV, una vez se acondicionen, para la docencia y la investigación en el campo de la ingeniería agraria.
La finalidad de la Cátedra 'Vicente Silvestre y Consuelo Julián' será la promoción y desarrollo de actividades formativas y de investigación relacionadas con la puesta en marcha y gestión de la finca agrícola de la localidad valenciana de Llíria que donó a la Universidad Politécnica.
Asimismo, desde la Cátedra, se promoverá la formación de los alumnos, a través de la dotación de premios a proyectos final de carrera y de becas predoctorales y posdoctorales. Además de la realización de jornadas de divulgación científica y tecnológica, y de apoyo a trabajos de investigación relacionados con las actividades de la Cátedra.
El desarrollo de dichas actividades será llevado a cabo a través de Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y la Escuela Técnica Superior de Medio Rural y Enología de la UPV. Asimismo, en función de los proyectos concretos realizados por la Cátedra, podrán colaborar en éstos, otros Centros, Departamentos e Institutos de la Universidad. Una comisión de seguimiento se encargará de elaborar el programa de actividades de la Cátedra, así como del cumplimiento de los fines y objetivos de la misma, según consta en convenio firmado esta mañana
Tras la firma del acuerdo, el rector de la UPV, Juan Juliá, señaló que "siempre que se firma una Cátedra de Empresa en esta Universidad es un motivo de de satisfacción, pero en este caso el motivo es mucho mayor porque es una cátedra que lleva el nombre de una de las personas más queridas y alumno de esta Universidad, Don Vicente Silvestre".
"BUEN EJEMPLO"
Para el rector, es "una magnífica iniciativa y un buen ejemplo de mecenazgo hacia esta Universidad, su Universidad, que llena de satisfacción a la entidad".
Juliá calificó a Vicente Silvestre como "una persona excepcional". "Sólo hay que verlo con su vitalidad, siempre lleno de proyectos, siempre contagiando su entusiasmo a esta Universidad", dijo el máximo responsable de la UPV..
Respecto al mecenazgo de Vicente Silvestre, Juan Juliá señaló que éste es "un caso singular, aunque es más habitual en otros entornos como el de las universidades norteamericanas, en las que buena parte de sus estudiantes vuelven a aproximarse a sus universidades, desde la función del mecenazgo, para apoyar algún proyecto y continuar vinculados permanentemente a ellas".
En este sentido, afirmó que "el caso de Don Vicente es todavía hoy, por desgracia, excepcional en nuestro país", si bien, subrayó que "es un ejemplo que, sin duda, proliferará en un futuro próximo porque las universidades españolas lo que reclamamos es lo que siente Don Vicente por esta Universidad: aprecio y cariño",
Además de esta Cátedra, Vicente Silvestre, es el primer alumno de la UPV que cuenta con un aula que lleva su nombre y el de su mujer, reconocimiento que le rindió hace dos años la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos, junto con la creación de un premio al mejor expediente académico de entre los titulados de esta Escuela que lleva también su nombre
Su mayor deseo ahora es construir una pequeña aeronave, proyecto para el cual la UPV se muestra dispuesta a colaborar, según aseguró el propio rector, contando para ello con el apoyo de la ETS de Ingeniería del Diseño, centro en el que se imparten los estudios de Ingeniería Aeronáutica.
Vicente Silvestre asiste con regularidad al campus, del que es el alumno más mayor. "Llevo estudiando toda la vida, desde los seis años no he dejado de estudiar. Tengo el peritaje mecánico y eléctrico, sino no podría realizar Informática a esta edad", explica. Un consejo para sus compañeros es que "estudien, trabajen y asistan a las tutorías desde el primer día como yo hago".
Nacido en Arrancapins, niega ser un mecenas. "Había algunos compradores interesados en los terrenos, pero para mal venderlos o que especulen otros, prefiero que lo use la Universidad porque es la base para el desarrollo de un país", afirma orgulloso.