SEVILLA 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los alumnos de Derecho de la Universidad de Sevilla han comenzado hoy sus clases en la nueva sede de la facultad, que ahora estará ubicada en el Edificio Pirotecnia del Campus de Ramón y Cajal, "sin incidencias", formalizando de esta manera el traslado que iniciaran desde la Real Fábrica de Tabacos el pasado día 7 de enero.
Según informó a Europa Press el delegado del Cadus Rafael Pérez Escobar, el traslado de la totalidad de alumnos de la licenciatura se ha formalizado "sin ningún problema ni incidencias", por lo que los 3.800 estudiantes de Derecho se han sumado a los más de 2.000 de la Diplomatura de Ciencias del Trabajo que se incorporaron al Edificio Pirotecnia el pasado 7 de enero.
Además, tal y como afirmó el delegado, los alumnos de dicha licenciatura están "bastante satisfechos" con la mudanza porque "quieren dar sus clases en las mejores condiciones posibles", valorando que las instalaciones del rectorado "eran bastante antiguas y dejaban mucho que desear".
RECURSOS DEL PROFESORADO POR EL TRASLADO
Ante las críticas protagonizadas por un grupo de docentes y liderada por el catedrático de Derecho del Trabajo, Antonio Ojeda, los cuales han presentado un par de recursos en el Rectorado por su disconformidad con las dotaciones del edificio en lo referido a los despachos del profesorado, Pérez Escobar indicó que los despachos son "bastante aceptables", señalando que "tampoco se puede tener una mansión por despacho".
En este sentido, cabe recordar que el decano de la Facultad de Derecho, Antonio Merchán, explicó que estos recursos surgieron a raíz de una serie de reuniones, algunas de ellas "muy tensas" en las que algunos docentes "se comportaron como mamporreros" y en las que se hicieron unas propuestas "imposibles de llevar a cabo según el reglamento de la Universidad", como volver a votar de nuevo si se debería de efectuar el traslado.
Estos recursos, precisó, responden a "interpretaciones" sobre el reglamento universitario y a "exigencias" sobre las condiciones o dotaciones de la nueva sede, como la amplitud de los despachos de los profesores, extremo que achacó a la oportunidad de cubrir las necesidades del centenar de profesores que no disponían de despacho en la Fábrica de Tabacos. Además, indicó que para que los profesores puedan atender a grupos de alumnos existen unas salas de reuniones con mayor capacidad.
El propio Merchán, según confesó, era "reticente" en un principio a la mudanza de la Facultad del histórico edifico, pero los resultados arrojados por un informe técnico comparativo entre ambos inmuebles lo convencieron de que "el traslado es bueno, pero con algunas exigencias".
Entre dichas exigencias, el decano pide que los alumnos matriculados en la Licenciatura puedan disfrutar de un número representativo de plazas aparcamiento, demanda que está siendo estudiada por la vicedecana de la Facultad de Ciencias del Trabajo en estos momentos, aunque avanzó que la idea inicial es ofrecer 40 plazas de aparcamiento rotatorio para los alumnos de Derecho y 20 para los de Ciencias del Trabajo.
Asimismo, el delegado del Cadus afirmó que "ya se han solucionado la mayoría de los flecos que quedaban pendientes", como el acondicionamiento de algunos aseos del edificio, pero aún resta por finalizar el adecentamiento del acerado del entorno del edificio, pues el suelo de la zona "aún permanece levantado como consecuencia de las obras de la UTE de Metro de Sevilla".
El traslado de las facultades de Derecho y Ciencias del Trabajo es un hito fundamental del Plan de Infraestructuras de la Universidad de Sevilla, que prevé crear en la zona de Viapol un campus económico-jurídico con 20.000 estudiantes de las titulaciones de Derecho, Ciencias del Trabajo, la conjunta de Derecho y Administración de Empresas y las diplomaturas de Relaciones Laborales, Gestión y Administración Pública.
El nuevo complejo, cuya obra ha estado dirigida por el arquitecto de la Universidad de Sevilla Miguel González Vílchez, ocupa una superficie de 41.682 metros cuadrados y está compuesto por cinco edificios, dos plantas subterráneas de aparcamiento y un comedor universitario. Está previsto que al mismo llegue la Línea 1 del Metro, cuyos trabajos deben dejar libre el acerado al tránsito de los alumnos para los días fijados para el comienzo de las clases a principios de enero.
Asimismo, consta de 65 espacios docentes (aulas y seminarios), 295 despachos de profesores (de los que el 90 por ciento son individuales), dos salones de grado y dos delegaciones de alumnos, entre otros espacios, que acogerán en esta primera fase a los 3.800 alumnos de Derecho y los 2.000 de Ciencias del Trabajo.
Por edificios, el inmueble principal o Edificio Histórico tiene tres plantas y en ellas se ubican la Biblioteca --con capacidad para 250.000 libros y 735 plazas para estudiantes sentados--, el Centro de Documentación Europea, los archivos, las aulas de doctorado, las secretarías, los institutos universitarios, las aulas de grado, los decanatos, el salón de actos, con 400 plazas, y zonas comunes.
Por su parte, los edificios conocidos como la Torre del Reloj y la Nave del Andén cuentan con tres plantas destinadas al comedor universitario; mientras que los tres edificios restantes (Casa Coronel y dos inmuebles nuevos) se disponen en cinco plantas, dos de ellas de aparcamiento subterráneo y en el resto se albergan aulas, despachos, seminarios y las dos delegaciones de alumnos.
El edificio de Pirotecnia contará con un circuito cerrado de televisión conectado a un centro de control de seguridad como sistema de vigilancia, que se reforzará con un dispositivo contra el intrusismo articulado mediante detectores volumétricos, contactos magnéticos y lectores de tarjetas de tercer nivel de tecnología chip-banda magnética-proximidad.