PALMA DE MALLORCA, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El 23,7 por ciento del alumnos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de Baleares es víctima de cyberacoso a través del Messenger, fenómeno que acostumbra a afectar a las personas que son "diferentes y débiles".
El catedrático de la Universitat de les Illes Balears (UIB) de Psicología Educativa, Eduardo Rigo, durante la presentación de la publicación 'El cyberacoso entre los jóvenes. Características e impacto del cyberbullying entre el alumnado de ESO de Baleares', señaló que este fenómeno "se mueve mejor" a través de las redes sociales por lo que alertó de una previsible aumento a partir de los próximos años.
Rigo remarcó la mejor herramienta ante esto es la prevención e indicó que uno de los principales problemas que provoca el cyberacoso es la "separación" existentes entre padres e hijos puesto que los primeros les "dedican menos tiempo", de manera que los niños acaban siendo "educados por iguales" y, consecuentemente, por "personas inmaduras".
Del estudio también destacan otros datos como que el 29,3 por ciento de alumnos afirma conocer casos de burlas a través de redes sociales, así como que el 23,6 por ciento ha suplantado la identidad a través de chats.
UN 25% MANTIENE EL ACOSO EN SECRETO
Asimismo, la gran mayoría de las víctimas de este fenómeno ha comentado con alguno que ha sufrido acoso -74,6%-, mientras que un 25,4 por ciento lo mantiene en secreto. En cuanto a la identidad de los agresores, cabe decir que el 55,8 por ciento conoce a los autores, mientras que no lo hace un 44,2 por ciento.
La consellera de Innovación, Interior y Justicia, Pilar Costa, confió en que la publicación de esta obra ayude a impedir el "mal uso" de las nuevas tecnologías y a concienciar para no infravalorar los "riesgos ocultos" que comporta el uso de Internet.
Por su parte, la rectora de la UIB, Montserrat Casas, lamentó que los niños "desde muy jóvenes vivan más enganchados a la pantalla que a los libros". En este sentido, el libro detalla que un 89,7 por ciento de los alumnos de ESO tienen acceso a la red desde su casa, la mayoría de ellos -47,4%- en su habitación, lugar donde es menos aconsejable puesto que los padres no pueden vigilar cómo navegan.