CIUDAD REAL 10 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, aseguró hoy que, a pesar de los actuales tiempos de crisis, no se reducirá la inversión que la Junta de Comunidades realiza en materia de educación porque, recordó, esa es una de las prioridades de su Gobierno.
"Castilla-La Mancha tiene una Universidad de la que se siente orgullosa y vamos a seguir trabajando para que siga evolucionando incluso en los momentos difíciles como éste o cuando lo hay financiación, pero una de las prioridades de mi Gobierno es que no falte presupuesto en educación porque no podemos escatimar en tener un sistema educativo de calidad desde la Educación Infantil hasta la Universidad".
Barreda hizo estas declaraciones durante la inauguración del nuevo aulario del edificio Politécnico y de dos nuevos institutos de investigación del campus de Ciudad Real, concretamente el Instituto de Investigaciones Energéticas y Aplicaciones Industriales y el Instituto de Tecnologías y Sistemas de la Información.
El máximo responsable del Ejecutivo Autonómico aprovechó su intervención para ensalzar lo que ha supuesto la Universidad de Castilla-La Mancha, donde se han titulado más de 60.000 jóvenes desde su inauguración, para la región, así como la importancia de la Autonomía para el desarrollo de la institución académica.
"Tenemos universidad porque tenemos autonomía política y en Ciudad Real hay universidad porque tenemos una comunidad autónoma llamada Castilla-La Mancha, con capacidad para tomar sus propias decisiones y disposición de financiación para llevarlas a cabo", indicó José María Barreda.
En ese sentido, recordó cómo el primer presidente "democráticamente elegido en las urnas por el pueblo" le trasladó un primer encargo --tras nombrarlo consejero de Educación-- de poner en marcha una universidad regional, algo a lo que algunas voces se opusieron porque apostaban por potenciar los centros universitarios que ya existían y que dependían de otras universidades.
En la actualidad, agregó el presidente, la UCLM ha permitido que se evite la pérdida de inteligencia en Castilla-La Mancha, al tiempo que se ha convertido en una institución académica europea, bien situada en el ranking de las universidades españolas y con algunos centros a la cabeza en sus especialidades.