GIRONA 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
El portavoz de los estudiantes anti-Bolonia de la Universitat de Girona (UdG), Jordi Gasulla, anunció hoy que los jóvenes que han ocupado durante más de cuatro meses la Facultad de Educación y Psicología han decidido acabar con el encierro en el centro.
Los estudiantes vaciaron la facultad esta madrugada y esta mañana ya no había ni rastro de los colchones, tiendas de campaña, mesas y enseres de los alumnos. Gasulla justificó, en rueda de prensa, el fin del encierro por "las relaciones de diálogo con el rectorado no avanzan y están enquistadas". Además, aseguró que no quieren ser "ninguna molestia" para el resto de la comunidad educativa.
Gasulla insistió que la finalización de la ocupación de la facultad "no tiene que entenderse como una rendición incondicional ni como un paso atrás", ya que "los actos de protesta no acabarán aquí hasta que la universidad asegure que las cosas se harán democráticamente y sin cargas policiales".
Aseguró, además, que si las negociaciones siguen estancadas y no aprecian una voluntad de diálogo real no descartan "volver a ocupar alguna facultad de la UdG". Los estudiantes seguirán con las protestas, aunque de momento, no se han concretado cuales serán.
El portavoz de los estudiantes también reclamó la dimisión de la rectora de la universidad, Anna Maria Geli, "por su posición inmovilista", y de la comisionada de universidades del Govern, Blanca Palmada, "por haber iniciado en falso un proceso de debate de alcance autonómico".
En referencia a la pintada que esta mañana apareció en una pared del rectorado en la que se podía leer 'Por cuatro meses sin diálogo', Gasulla aseguró que desde la comisión de estudiantes no reivindican la pintada pero confesó que la entienden, ya que "hay mucho estudiante enfadado".
Por su parte, el síndico de la UdG, Joan Miró, quien se ha establecido como intermediario en las negociaciones entre las universidad y los estudiantes y que ayer recomendaba a los estudiantes "una desocupación voluntaria del edificio", valoró el desalojo como "un gesto muy importante" para poder avanzar en el diálogo con el rectorado.