BARCELONA 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
El trámite parlamentario por el que pasará el proyecto de la Ley de Educación de Catalunya (LEC) estos días es el más corto de la tramitación de las leyes educativas catalanas que se han aprobado "recientemente", lo que oposición y sindicatos achacan a que el Govern se la quiere "quitar de encima".
En declaraciones a Europa Press, la diputada de CiU Irene Rigau explicó que se trata de la aprobación más breve de entre las leyes de estas características de los últimos años, incluso más breve que la LOE, ya que la Conselleria prevé tenerla en unos cinco meses si las previsiones se cumplen, y lo habitual es que el periodo no baje de diez meses.
Ejemplificó en textos como la ley de Vivienda, de Servicios Sociales o el proyecto de la Ley de Culto. La LEC entró el 15 de diciembre el en Parlament, y la Conselleria confía en tenerla antes de que termine el curso escolar en junio.
Contrariamente, este proyecto de ley ha generado un importante movimiento social a su alrededor, como así lo demuestran las numerosas movilizaciones civiles contra la LEC que han tenido lugar en el último año. En la primera jornada de comparecencias los diputados apuntaron el gran interés social que ha despertado la LEC.
Los diputados de la comisión de educación empezaron este viernes el trámite parlamentario de la LEC, y CiU, PP y sindicatos criticaron el apremio con el que pasará este proyecto por el Parlament, lo que puede comprometer encontrar un consenso sobre el texto, según Rigau.
Es el primer proyecto de ley que une el periodo de enmiendas --para el que hay normalmente 15 días y para ésta serán ocho-- y de comparecencias, que empezó el pasado viernes--. Este cambio fue posible por una interpretación de la normativa parlamentaria a petición de los tres socios del Govern --PSC, ERC e ICV-EUiA--.
La concentración del tiempo de comparecencias hará que 64 entidades tengan media hora de exposición en sólo seis días, mañana y tarde. Rigau lamentó que ello comporta no poder debatir adecuadamente.
La portavoz del sindicato mayoritario USTEC·STEs, Rosa Cañadell, consideró que no habrá el tiempo suficiente para que los grupos parlamentarios puedan estudiar si incluyen o no las propuestas en sus enmiendas y cuestionó que las comparecencias "tan apretadas no sirven para discutir", opinión que también sostuvieron CC.OO. y UGT. "Una ley tan importante merecía más consideración", espetó Cañadell.
64 DE 190 COMPARECENCIAS
El portavoz popular Rafael López lamentó que con este calendario sólo podrán intervenir 64 de 190 comparecencias propuestas por los grupos, que ya fueron aprobadas en comisión. Convivencia Cívica Catalana, que quedó fuera, lo consideró un "veto" a sus opiniones. Pero también se quedarán sin aportar su conocimiento a la tribuna legislativa la Plataforma Dret a Escollir, Profesionales por la Ética o la Fundación Escuela Cristiana, entre muchos otros.
Contrariamente, sí podrán intervenir la Asociación de Profesores Rosa Sensat, Òminum Cultural, la Asociación Catalana de Universidades Públicas, la Fundación Jaume Bofill, la Liga por la Laicidad o el grupo Estudiants en Acció.