VALENCIA 18 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los secretarios generales de los sindicatos CCOO-PV y UGT-PV, Joan Sifre y Rafael Recuenco, respectivamente, celebraron hoy la decisión del Gobierno valenciano de negociar una moratoria para la impartición de Educación para la Ciudadanía (EpC) en inglés, puesto que, según Sifre, la actitud mantenida por la Consejería de Educación en este sentido era "reprobable" y "absolutamente descabellada".
Ambos representantes sindicales hicieron estas declaraciones tras la firma del Pacto Valenciano por la Inmigración, al ser preguntados por los medios de comunicación sobre el anuncio realizado hoy por el consejero Alejandro Font de Mora.
Para el secretario general CCOO-PV, "se ha de imponer el sentido común", por lo que "todas estas salidas extemporáneas" sobre EpC "son insostenibles". Según dijo, para la población, esta materia es "imprescindible" y, por ello, consideró un "sinsentido" la actitud de la Conselleria de "poner todos los obstáculos --a la impartición de la misma-- o hacer que se haga en inglés", por "razones no confesas".
Por ello, valoró el decálogo de la Plataforma por la Enseñanza Pública --formada por la FAPA, las permanentes de directores, Escola Valenciana y los sindicatos STE-PV, CCOO y FETE UGT, así como el Movimiento de Renovación Pedagógica-- que en sus 10 puntos exige, entre otras medidas, la retirada de la orden para la impartición de EpC en inglés. Este documento --añadió-- "va a seguir uniendo al conjunto de la población y de la comunidad educativa, que son los principales responsables de la atención y la educación que se da a sus miembros".
Por su parte, el secretario general de UGT-PV manifestó que "ya era hora que el Gobierno valenciano fuera capaz de mirar lo que hay en la tierra" porque, según argumentó, los problemas locales no tienen soluciones globales. Así, hizo referencia a las reivindicaciones que, sobre EpC, ha realizado el sindicato y comentó que, durante la firma del Pacto Valenciano por el Crecimiento y el Empleo (Pavace II), el pasado mes de septiembre, dijo al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que "en sus manos está abordar un problema real".