MADRID 28 May. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, explicó hoy que "es más importante cambiar el modelo y la cultura que andar permanentemente dando vaivenes", en relación a posibles cambios en las leyes educativas. "Yo no he prometido ninguna ley", añadió.
Así, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, valoró que "ha habido alguna sensación de que la educación se esgrime como arma política y ha sido moneda de transacción política y hemos estado combatiendo unos contra otros desde distintos modelos". Por eso llamó a "un gran pacto por la educación" porque, según señaló, "todo el país" tiene que ser consciente de que se necesita.
En este sentido destacó que es "muy importante" contar con profesores, estudiantes, familias y centros porque sin ellos "no habrá nada que hacer". Además explicó que no hay que hacer discursos "descalificándolos, desanimándolos o no teniendo socialmente el reconocimiento que, a veces, merece un profesor o un maestro, que es clave".
Respecto a la disposición al pacto del resto de grupos políticos, Gabilondo calificó la acogida como "excepcional". "Los grupos políticos, y yo también, dicen que es indispensable que el pacto tenga contenido, que se concreten medidas para que no sea una pura declaración", añadió al respecto.
"Hay que aislar los asuntos y sobre cada uno de ellos hay que buscar el mayor acuerdo posible porque un pacto es una suma de consensos, no una pura declaración --resaltó--. Yo no busco uno foto final, busco un proceso y un procedimiento permanente de consenso para abordar los temas de la educación".
BOLONIA: "TAREA ABIERTA Y PERMANENTE"
Por otro lado, respecto al Plan de Bolonia explicó que no ha modificado su opinión, sigue pensando "lo mismo" desde que fue nombrado ministro. En este sentido indicó que hay que tener "capacidad de articular muchas posiciones, de informar muy claramente, de distinguir lo que es Bolonia de lo que no lo es y se ha presentado junto". "Esto es una tarea abierta y permanente", explicó.
"La realización o ejecución del Plan Bolonia en España se sostiene sobre la autonomía de las universidades en gran parte, una vez que está en nuestras manos decidir, aparece lo que somos con todas nuestras ventajas y todas nuestras miserias", agregó.
En esta línea, prefirió "que esté en manos de aquellos sobre los que va a incidir una decisión al menos gran parte de la responsabilidad", aunque, según dijo, "luego hace falta rendición de cuentas". "Hay un millón y medio de estudiantes y miles de profesores que estamos trabajando para que las cosas se hagan lo mejor posible", comentó.
"Se trata de hacerlo y de hacerlo lo mejor posible"-- continuó--. En esa dinámica está la mayoría del sistema universitario, lo que no quiere decir que no haya personas que no lo ven bien, que no lo ven claro, que les parece que está vinculado a un sistema de sociedad mercantilista, a unos intereses particulares". "Tendremos que tener cuidado de que la universidad no vaya por esas derivas y no estamos yendo por ellas", opinó.
Respecto a la medida para ofrecer un ordenador portátil a los alumnos de quinto de Primaria explicó que "si se mira aisladamente las medidas, no tiene el sentido que quiere dársele, parecería que es una distribución de ordenadores". Pero aclaró que "hay un programa 'Educa 2.0' de innovación, de introducción de las nuevas tecnologías, de llevar a la escuela y a los hogares lo que está en muchos ámbitos de la sociedad, en la economía, en la vida real de los ciudadanos. Si no se explican los proyectos, los programas y los planes y sólo se leen aisladamente las medidas, pierden sentido".
"Las medidas hay que verlas dentro de un programa que incluye formación, relación con las editoriales, creación de los contenidos, una nueva forma de aprender. "Aisladamente, considerar los ordenadores como una mera distribución, comprendo que produzca indiferencia, que sorprenda --explicó--. Visto en su contexto es una muy buena posibilidad".
Por último detectó como problemas "graves" y "desafíos" del sistema educativo español "el abandono o el fracaso escolar, la Formación Profesional, la enseñanza de 0 a 3 años, la Educación Infantil, el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), la 'Estrategia 2015' para la universidad y las formas de participación de los estudiantes. "Si reducimos todo a pensar que distribuyendo ordenadores vamos a resolver el sistema de la educación en España, entiendo que la gente se inquiete, pero nadie piensa eso, al menos yo no pienso eso", concluyó.