MADRID 22 May. (EUROPA PRESS) -
El PP y UPyD sumarán fuerzas este jueves para no apoyar mañana la retirada de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), una petición de CiU recogida en una moción que ha pactado con todos los grupos de la oposición y que previsiblemente rechazarán igualmente UPN y Foro, tal y como ayer martes demostraron en el Congreso, en otra moción de PSOE que también pedía la devolución al Gobierno de la reforma educativa.
En esta ocasión, el texto pactado por los grupos de la oposición, (salvo por UPyD, UPN y Foro), al que ha tenido acceso Europa Press, pide que se retire la LOMCE con el fin de garantizar el derecho universal a una educación de calidad en condiciones de equidad, evitando cualquier tipo de discriminación, así como respetar las competencias educativas en las comunidades autónomas y garantizar las previsiones financieras para adecuar las medidas de mejora educativa que se establezcan y el calendario de su puesta en marcha.
Durante su intervención, el 'popular' Francisco Cabrera ha recalcado que la reforma educativa no está dirigida a ninguna comunidad autónoma, sino que su objetivo principal es garantizar unos estándares de aprendizaje mínimos entre las comunidades autónomas.
A su juicio, la educación es "el más eficaz instrumento" y motor de crecimiento y progreso de una sociedad y recalca que desde esa convicción se presenta esta reforma, que además dice que ha apoyado el Consejo de Estado. "Se trata de una reforma imprescindible y les invitamos al diálogo y a consensuar aportaciones del texto de la ley", ha sentenciado.
Mientras, desde UPyD, Carlos Martínez Gorriarán ha señalado en su intervención que no apoyará la moción de CiU porque "entra justamente en la perversión del debate educativo" al no poner sobre la mesa los verdaderos problemas de la educación en España y sí cuestiones de "confrontación política" de ámbito competencial.
"Pone por delante cuestiones que no tienen nada que ver con la educación y no podemos apoyar una moción como ésta. Utilizan la moción para una confrontación política, cuando lo que debería preocupar son los problemas de la educación en España. No es hablar de competencias", ha subrayado, a la vez que ha defendido que la lengua tiene que ver con la educación en que, según la UNESCO, todos los niños deberían ser educados en su lengua materna o deberían tener esa oportunidad.
HAY QUE RETIRAR LA LOMCE
El portavoz de Educación de CiU en el Congreso y defensor de la moción, Martí Barberà, ha rechazado las intenciones del Gobierno por imponer "un modelo minoritario en Cataluña impuesto no por criterios pedagógicos sino desde la voluntad recentralizadora del PP y por ello pedimos la retirada de la LOMCE".
Así, ha señalado que gracias al aprendizaje de las dos lenguas en Cataluña se ha conseguido llegar al objetivo que dicta la Constitución: "Que todas las personas escolarizadas dominen a la perfección las dos lenguas cooficiales y así ha sido y debemos felicitarnos todos los gobiernos catalanes de últimos 30 años".
A su juicio, el Gobierno con esta ley procede a un "ataque frontal contra Cataluña" y a su modelo de inmersión lingüística, que ha sido la garantía de construcción de cohesión social durante estas últimas décadas.
Según insiste, este proyecto de ley tiene carácter centralizador y está dispuesto a separar a los alumnos, no tiene un aval técnico, sino político, que han intentado disfrazar con los resultados de PISA o de los sistemas de otros países de la OCDE.
Germán Rodríguez, del PSC, ha tachado la LOMCE de "contrareforma" y opina que ésta "pone en riesgo" lo conseguido en últimos daños en materia educativa. "No han escuchado a nadie, ni al Consejo de Estado", ha criticado al PP, al mismo tiempo que ha aventurado que favorecerá a la educación privada frente a la pública y a costa de todos los españoles.
Es más, sostiene que la LOMCE es un "perfecto ejemplo" de la tendencia del PP a la centralización y "falta de respeto" a las competencias autonómicas. Eso sí, cree que detrás de esta ley "hay algo mucho peor": "Un ataque sin precedentes al modelo educativo de Cataluña y a la inmersión lingüística, que es un modelo de éxito".
Por su parte, la nacionalista vasca Isabel Sánchez Robles ha aprovechado su intervención para leer un manifiesto de la comunidad educativa vasca, que han suscrito desde colegios religiosos hasta sindicatos, y que pide la retirada de la LOMCE porque, según avisa, los objetivos de la ley no se adaptan a la realidad del País Vasco, ni tiene en cuenta como lengua principal al euskera, relegándola a un segundo grado, aparte de que no se garantizará su normalización.
"LEY DE ORDENO Y MANDO DEL CATOLICISMO ESPAÑOL"
Por su parte, Joan Coscubiela, en nombre de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), comparte la oposición a la LOMCE o "Ley de Ordeno y Mando del Catolicismo Español", y considera que ésta forma parte de la ofensiva del Gobierno de uniformización de competencias, aparte de ser "intervencionista en lo moral" y promover la ingerencia religiosa en la escuela, o ser "incentivadora" de la privatización de la educación. Es más, sostiene que el "mezquino" objetivo de esta ley es incrementar la catalanofobia y ha avisado del "silencio de CiU" en referencia a la asignatura de Religión.
Desde ERC, Alfred Bosch ha pedido que se retire la LOMCE, "que no es una ley sino un mareo y un retroceso en toda regla" porque va a privatizar y fomentar el dirigismo de la Iglesia Católica, así como la separación de alumnos en términos sociales.
"Eso no es legislar ni educar. No vemos que sea una ley que merezca tal nombre porque es una españolada y su ariete reconocido por el propio ministro es españolizar alumnos. Protegen a una persona, que se llama José Maria Aznar, que dijo que antes se partiría Cataluña que España, van a segregar una sociedad e introducir un conflicto que no existe. No acataremos esta desfachatez, que no es una ley sino una chapuza", ha agregado.
Rosana Pérez, del BNG, ve "curioso y bastante sospechoso" que se desconozca de dónde van a salir los más de 400 millones que va a costar esta ley, que a su juicio nace sin consenso y augura un mayor fracaso escolar. "No sólo BNG pide la retirada de la LOMCE sino de un ministro que parte de estos supuestos para aprobar la nueva ley educativa", ha sentenciado.
Precisamente esta tarde el ministro de Educación, José Ignacio Wert, va a comparecer en la Cámara Baja para dar cuenta de las principales líneas de la LOMCE.