MADRID 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de la Conferencia de Rectores de las Universidades de España (CRUE), Adelaida de la Calle, ha defendido este miércoles ante la Comisión de Educación del Congreso el sistema actual de pruebas de acceso a la Universidad (PAU), la conocida como Selectividad, frente al modelo que plantea el proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que a su juicio "genera desigualdades".
La reforma planteada por el Ministerio de Educación prevé que para acceder a la Universidad sea necesario el título de Bachillerato, que se obtiene tras superar una evaluación externa al término de la etapa, en combinación con las "pruebas específicas" de capacidad o competencias que quieran realizar las Universidades y la valoración que éstas hagan de otros criterios, como la formación complementaria o trayectoria profesional del aspirante.
Para la CRUE, esta reforma "no está justificada", contraviene la Ley Orgánica de Universidades, que establece "la superación de una única prueba" como requisito para acceder a la Universidad, supone "la supresión del actual modelo de distrito único, basado en una prueba que tiene validez en todo el territorio nacional".
Además, considera que puede suponer "un obstáculo difícil de salvar por los estudiantes", especialmente para quienes viven en comunidades autónomas con una sola universidad pública y quienes tienen menos recursos, "que se verán perjudicados a la hora de desplazarse para realizar más de una prueba".
Por el contrario, "las pruebas de acceso a la universidad no están obsoletas", en su opinión, porque "garantizan que más del noventa por ciento las superan", algo que es "lógico", ya que lo normal es que la mayoría de quienes superan los estudios de Bachillerato "superen también las pruebas de madurez que establecen las universidades". Mientras, "el proceso de selección natural de alumnos se produce en la Educación Secundaria y en el paso a Bachillerato".
"El sistema actual es fruto del trabajo de muchos años, es participativo, garantiza una única prueba de acceso a la Universidad y el respeto a los principios de igualdad, mérito y capacidad. El sistema que nos propone la nueva ley nos ofrece dudas, deja abiertos muchos interrogantes y genera desde luego, desigualdades", ha dicho De la Calle a los grupos parlamentarios, para incidir en que "si algo funciona no hay que tocarlo".
En este sentido, ha planteado a los diputados algunos de esos "interrogantes", como el relativo a los contenidos qué deberán tener esas pruebas específicas de conocimientos y/o competencias que podrán realizar las universidades, a qué administración corresponderá diseñarlos, cuáles serán los criterios de evaluación o qué métodos se utilizarán para hacerlo. Según ha apuntado, en el Ministerio de Educación plantearon que podría hacerse con entrevista personal, algo a lo que De la Calle se opone frontalmente.
Asimismo, ha cuestionado "cuál sería el alcance de la validez de las pruebas" ya que la PAU "tiene alcance en todo el territorio nacional" y si las específicas sólo tienen valor en una universidad o una comunidad determinada "se situaría en desventaja a estudiantes que no disponen de medios para realizar más de una prueba" en más de un centro.
Según ha explicado, la prueba de acceso actual "respeta la igualdad de oportunidades porque los temarios son los mismos para todos los estudiantes de la misma comunidad autónoma y son los del Bachillerato". Por contra, el nuevo sistema "podría mermar los principios de igualdad, igualdad, mérito y capacidad que deben regir en el acceso" si permite que cada Universidad "o incluso cada facultad" diseñe sus propios contenidos.
"Les propongo que si mantienen la idea de evaluación final de Bachillerato como acceso a la Universidad, garanticen la participación de profesores universitarios por ley en ese sistema, como ocurre actualmente con las comisiones que organizan las pruebas de selectividad, en las que participan profesores de centros públicos, Administraciones educativas y otros expertos", ha dicho ante la Comisión.
Además, ha propuesto que "si realmente la PAU no sirve" y hay que implantar esas pruebas específicas, "de alguna manera se dé al Consejo de Universidades la capacidad de homogeneizar el sistema" para que tenga "validez en todo el territorio nacional" y evitar así "que se produzcan desigualdades". De la Calle ha pedido que todo esto quede recogido directamente en la ley, no al arbitrio de un reglamento posterior.