Los socios del gobierno tripartito de Barcelona y CiU rechazan el decreto de la tercera hora de enseñanza en castellano

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 22 diciembre 2006 17:56

BARCELONA 22 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los socios del gobierno tripartito de Barcelona --formado por el PSC, ERC e ICV-- dieron hoy el apoyo a CiU para aprobar en el Pleno una declaración institucional de rechazo a la aplicación del decreto del Gobierno que obliga a ampliar a una hora más la enseñanza en castellano en Primaria.

La federación nacionalista ya anunció el pasado viernes que los grupos de CiU en todos los ayuntamientos de Cataluña presentarían en sus respectivos plenos municipales una moción reclamando la derogación del Real decreto de enseñanzas mínimas en educación primaria, impulsado por el Gobierno.

La declaración institucional, promovida por el grupo municipal de CiU, denuncia que existen "dudas razonables" sobre la posibilidad de que "determinados preceptos" del decreto "puedan invadir alguna de las competencias que en materia de educación otorga el Estatut".

En el texto, los grupos municipales del Ayuntamiento de Barcelona, excepto el PP, señalan que "el proceso de inmersión lingüística, avalado por el Tribunal Constitucional y por la Unión Europea, es la única garantía que permite que el catalán tenga el mismo grado de conocimiento por parte de todos los alumnos catalanes".

Los grupos que respaldaron la declaración rechazaron la posibilidad de que el catalán "sufra un retroceso en el colegio", como por ejemplo "impartiendo una asignatura troncal en castellano, en coherencia con el modelo educativo y pedagógico" que "hasta ahora ha demostrado su idoneidad".

Ante esta situación, apoyan "las actuaciones que pueda emprender" la Generalitat de Cataluña y que tengan como objetivo "la defensa de competencias estatutarias en materia educativa que le son propias" y que, en una última instancia, puede conllevar el hecho de plantear "el correspondiente conflicto de competencia positivo".

La declaración, aprobada con el rechazo del grupo municipal del PP, reclama al Gobierno catalán que "continúe siendo una verdadera garantía de fomento de la lengua y cultura catalana, así como de la defensa de los derechos lingüísticos que recoge el Estatut".

Tras la aprobación de la declaración, la concejal de Educación, la socialista Montserrat Ballarín, mostró su apoyo al modelo de inmersión lingüística de la enseñanza en Cataluña porque "garantiza la cohesión social" y defendió las competencias que otorga el Estatut.

Ballarín señaló que el modelo educativo catalán es "suficientemente sólido y robusto" y negó que "se esté cuestionando". Lamentó que el PP "se haya decidido autoexcluir de este acuerdo" y abogó por que el catalán "siga siendo la lengua vehicular".

No obstante, aseguró que desde el PSC defienden el sistema educativo público como "un garante de la cohesión social" y de "igualdad de oportunidades" entre los estudiantes. "Los elementos lingüísticos nunca nos deben distraer de este gran objetivo", indicó.

Por su parte, el concejal de CiU Jaume Ciurana advirtió de que la declaración "no es un acuerdo en contra del conocimiento del castellano", sino "a favor de una educación que garantiza el aprendizaje del catalán" entre "todos" los alumnos de los colegios de Cataluña.

En el mismo sentido se posicionaron los representantes de ERC y de ICV. El presidente del grupo republicano, Jordi Portabella, abogó por un sistema que "equilibra" a ambas lenguas y que "garantiza que todo el mundo aprenda, entienda y lea el catalán".

El concejal de ICV Ricard Gomà aplaudió el modelo de enseñanza y de inmersión lingüística de Cataluña, que "hace del catalán la lengua vehicular" y que "garantiza la competencia lingüística del catalán y del castellano, como elemento de cohesión social".

EL PP LO CONSIDERA UN DECRETO DE "MÍNIMOS".

El acuerdo fue rechazado por el grupo municipal del PP, cuyo presidente, Alberto Fernández Díaz, consideró el Real decreto del Gobierno de "decreto de mínimos" y señaló que esta polémica "no se hubiera producido si en vez de poner una hora más de castellano se hubiera optado por impartir una hora más de inglés".

El dirigente popular, que pronunció parte de su discurso en castellano, negó que este decreto "sea una amenaza para el catalán" y señaló que para defender la lengua catalán "no hay que excluir el castellano", porque "a algunos les gustaría que el castellano fuera una lengua de uso doméstico en Cataluña".

Contenido patrocinado