Crecida del río Guadiana a su paso por Mérida. - EUROPA PRESS
BRUSELAS, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los Veintisiete han dado este martes su visto bueno a la actualización de la lista de contaminantes que pueden hallarse en aguas de superficie y subterráneas, entre ellos plaguicidas, productos farmacéuticos y PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas), con el fin de ajustar la norma europeo a los últimos dictámenes científicos y reforzar el control.
La reforma, acordada entre el Consejo (gobiernos) y el Parlamento Europeo el pasado septiembre, llegó tras tres años de negociaciones entre los colegisladores y será definitiva cuando supere el último paso formal, un próximo voto en el pleno de la Eurocámara.
El acuerdo supone actualizar la directiva marco sobre el agua, la directiva sobre aguas subterráneas y la directiva sobre normas de calidad ambiental, alineando la política hídrica de la UE con la evidencia científica más reciente, según ha apuntado el Consejo en un comunicado.
Así las cosas, la lista se amplía y actualiza para incluir sustancias farmacéuticos (como analgésicos), pesticidas, bisfenoles y sustancias consideradas "eternas" perfluoroalquiladas y varios PFAS, sustancias que son consideradas como "permanentes".
Además, por primera vez, la legislación comunitaria introduce normas para evaluar el riesgo acumulativo de sustancias combinadas y varios componentes contaminantes que ya figuran en la lista estarán sujetos a normas de calidad ambiental más estrictas.
Para facilitar futuras revisiones, la directiva también añade indicadores de microplásticos y resistencia a los antimicrobianos a las listas de vigilancia del agua de la UE , que ayudan a rastrear sustancias de creciente preocupación.
También introduce un seguimiento basado en los efectos de las aguas superficiales para evaluar el impacto de las mezclas químicas, y los países de la UE podrán utilizar tecnologías de teledetección y observación de la Tierra para su seguimiento.
Asimismo, los gobiernos deberán informar sobre la calidad biológica y química, así como del estado general de las masas de agua, con el objetivo de obtener datos más fiables en toda la UE.