El consumo de agua para riego se redujo un 15% por hectárea en los últimos 10 años, según Fenacore

Agua.- El consumo de agua para riego se redujo un 15% por hectárea en los último
FENACORE
Publicado 22/03/2019 14:19:54CET

   MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El consumo de agua para riego se redujo un 15% por hectárea en los últimos diez años, a pesar de que la superficie de regadío creció algo más de un 10% en este periodo, según los últimos datos de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE) hechos públicos con motivo del Día Mundial del Agua, este 22 de marzo.

   La Federación atribuye este descenso al proceso de modernización de regadíos que ha dejado atrás los tradicionales sistemas de riego por gravedad, de coste energético casi nulo, a los mecanismos de riego por presión que, aunque demandan más energía, permiten un uso más eficiente del agua. Así, recuerdan que el regadío localizado está presente ya en más de la mitad de la superficie regable española.

   A pesar de las cifras, Fenacore ironiza con que el "premio" que han conseguido los regantes por modernizar los regadíos para reducir el consumo de agua ha sido un incremento de los costes energéticos, haciendo que actualmente muchas de estas zonas regables resulten económicamente inviables.

   Concretamente, los costes fijos del suministro eléctrico para el regadío --que deben pagar se utilice o no el servicio-- se han encarecido más de un 1.000% desde 2008, representando ya más del 40% de los costes relacionados con el agua, lo que actualmente impide amortizar la inversión de más de 5.000 millones de euros acometida hasta la fecha en modernización del regadío.

   Por ello, Fenacore llaman la atención sobre la necesidad de alcanzar una eficiencia tanto hidráulica como energética que garantice la continuidad del regadío, que además es el garante del abastecimiento de los alimentos de primera necesidad y pide la puesta en marcha de un Plan Director de Regadíos ambicioso, que consiga impulsar la modernización de las cerca de un millón de hectáreas que todavía quedan pendientes de acuerdo a este binomio agua-energía.

   De lo contrario, alerta que no solo se producirá un impacto negativo en el desarrollo económico y las garantías de seguridad alimentaria, sino también sobre la conservación del medio rural, aumentando el despoblamiento y el éxodo de los jóvenes hacia lo grandes núcleos urbanos.

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