Archivo - Vista de la central nuclear de Almaraz, a 16 de febrero de 2026, en Navalmoral de la Mata, Cáceres, Extremadura (España). - Carlos Criado - Europa Press - Archivo
MADRID 14 Ago. (EUROPA PRESS) -
Greenpeace ha asegurado que la decisión del Gobierno de prorrogar el cierre de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) hasta 2030 es una "una cesión vergonzosa" a la "resión del oligopolio eléctrico" y señala a Iberdrola, Endesa y Naturgy.
Así, la organización ecologista ha mostrado su rechazo e indignación ante la decisión, que la directora ejecutiva, Eva Saldaña, ha tildado de "error histórico".
"Esta decisión no responde a criterios de seguridad técnica ni de abaratamiento de la factura para los hogares, sino exclusivamente al interés económico de las eléctricas, a pesar de que pone en peligro la transición energética de España", ha añadido Greenpeace en un comunicado.
Asimimismo, a juicio de Saldaña, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha "defraudado la confianza de su electorado que respaldó sus compromisos ambientales". "Y, lo que es aún más grave, asesta un golpe mortal a la transición energética en un contexto en el que el cambio climático ya está aquí y nos va la vida en ello", ha continuado.
Por otro lado, señalan que esta decisión llega a "a mediados de agosto", lo que consideran "un insulto a la transparencia democrática".
"Ante una decisión de esta gravedad, no nos vamos a rendir: exploraremos todas las vías a nuestro alcance y seguiremos luchando hasta el final para revertir este paso atrás, defendiendo la transición energética y el interés común", zanja la entidad.