Imagen de campaña. - SEO/BIRDLIFE
MADRID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
La coalición Hands Off Nature, formada en España por ClientEarth, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF, ha abierto la segunda fase de su campaña para exigir que las leyes de la naturaleza de la Unión Europea (UE) "no se toquen ni se ponga en riesgo la salud del planeta ni la de los seres humanos".
De esta manera, las organizaciones vuelven a mostrar su preocupación ante las propuestas para debilitar la normativa ambiental a nivel europeo. A su juicio, pueden "erosionar" las protecciones clave construidas durante décadas, "que sostienen los procesos ecosistémicos esenciales para la vida humana y los espacios naturales".
Para los ecologistas, la Comisión Europea "está empeñada en provocar un gravísimo retroceso en la normativa ambiental" en el marco del octavo 'paquete ómnibus'. Entre otras cosas, destaca cómo Bruselas está acelerando las evaluaciones ambientales de proyectos de infraestructuras, lo que desde su punto de vista "supondría autorizar proyectos con graves y negativos impactos ambientales, sin las garantías de una adecuada evaluación".
A su vez, está eliminando la exigencia del inventario de productos químicos y los inventarios e indicaciones de los planes de transformación de la Directiva sobre emisiones industriales y ganaderas. De manera paralela, dice que está suprimiendo la necesidad de informar sobre sustancias peligrosas impuesta por la Directiva Marco de Residuos y "exonerando" de exonerar de responsabilidad a las empresas productoras.
"En este contexto, la Directiva Marco del Agua está en riesgo. Estos procesos abren la puerta a una reducción de obligaciones, controles y salvaguardas que han sido esenciales para mejorar la calidad y cantidad de las aguas, proteger los ecosistemas acuáticos y garantizar el acceso al agua en condiciones seguras para las personas", han advertido las organizaciones.
Los ecologistas subrayan que debilitar esta directiva supondría un gran retroceso en la protección de los ecosistemas acuáticos como ríos, acuíferos, humedales y zonas costeras. Asimismo, se vería comprometida tanto la biodiversidad como la resiliencia frente a la contaminación, la sobreexplotación, la escasez hídrica y los impactos del cambio climático, en un contexto en el que la presión sobre los recursos hídricos no deja de aumentar.