El elefante Satao-2 en la Reserva de Tsavo, en Kenia, abatido por furtivos
TSAVO TRUST/ AFRICA GEOGRAPHIC
Actualizado: miércoles, 13 septiembre 2017 17:14

   CITES celebra la resolución de la 71º Asamblea General de la ONU porque "será de gran alcance" en favor de la biodiversidad mundial

   MADRID, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La Organización de Naciones Unidas ha expresado su "seria preocupación" por el tráfico ilícito de fauna y flora silvestres, así como sus productos derivados e insta a los Estados Miembro a adoptar medidas necesarias para evitarlo, al tiempo que reconoce "el marco jurídico" y el "importante papel" de CITES como "primer mecanismo principal" mundial para regular el comercio internacional de especies.

   Así lo ha expresado la septuagésimo primera Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en una resolución aprobada en materia de lucha contra el tráfico ilícito de fauna y flora silvestres.

   La Convención sobre el Comercio Ilegal de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) ha aplaudido las nuevas y "poderosas" resoluciones de la ONU para combatir el tráfico ilegal de especies aprobada en la 71 sesión de la Asamblea General de la ONU y destaca que esta resolución será "de gran alcance".

   Las medidas de la resolución han sido adoptadas por los 193 Estados Miembro de Naciones Unidas en la sesión final de la Asamblea General y según CITES, esta política reforzará el objetivo de las áreas clave en la lucha contra el tráfico ilegal de vida salvaje, incluido un refuerzo de las legislaciones nacionales, el apoyo al desarrollo sostenible de las comunidades, el refuerzo de las leyes, acometer la corrupción, el desarrollo de tecnologías de la información, entre otras.

   La Asamblea General manifiesta su preocupación por la creciente magnitud de la caza furtiva y el comercio ilícito de fauna y flora silvestres y de los productos derivados de estas, por sus efectos económicos, sociales y ambientales adversos, como por ejemplo su vinculación con otros delitos y preocupaciones como el tráfico de armas o la delincuencia y ciberdelincuencia a nivel global.

   En ese contexto, la ONU reconoce que este tráfico ilegal contribuye a deteriorar los ecosistemas y los medios de vida rurales, incluidos los basados en ecoturismo y que socava la buena gobernanza y el estado de derecho y, en algunos casos constituye una "amenaza" para la estabilidad nacional.

   Al mismo tiempo considera que proteger la fauna y flora silvestres forma parte de "un enfoque amplio" para erradicar la pobreza, garantizar la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible, incluida la conservación de la diversidad biológica, el crecimiento económico, el bienestar social y los medios de vida sostenibles.

   En concreto, expresa su "seria preocupación" por el "volumen extraordinariamente perjudicial" de la caza furtiva de rinocerontes y los "alarmantes" niveles de matanzas de elefantes en África, así como por el tráfico "ilícito" de otras especies silvestres protegidas, como reptiles, tortugas de agua marina y de agua dulce, tiburones, peces ornamentales, pangolines, grandes simios, loros, aves rapaces, el cálao de yelmo y los grandes felinos, que ponen a esas especies en "peligro de extinción" a nivel local y en algunos casos de extinción a nivel mundial.

   La resolución de la ONU insiste a los países en la necesidad de adoptar medidas "eficaces" contra los delitos que tienen repercusiones en el medio ambiente, como el tráfico ilegal contra la explotación ilegal de madera que provoca la destrucción de especies raras y, en particular sobre el palisandro, la madera de agar y el sándalo.

   Igualmente, alienta a los estados a prevenir, combatir y erradicar el comercio ilícito de fauna y flora silvestres así como a "perseguir y castigar" adecuadamente este delito.

   El texto aprobado en la 71 Asamblea General reafirma su llamamiento a adoptar enfoques holístico e integrado que lleve a la humanidad a vivir en armonía con la naturaleza y que conduzca a adoptar medias para restablecer la salud y la integridad de los ecosistemas de la tierra.

   La resolución observa también con preocupación la importancia del comercio on line y la ciberdelincuencia en el tráfico ilegal de fauna y flora y quiere estrategias innovadoras y mayor cooperación intergubernamental en este sentido y también para luchar contra el uso de permisos y certificados falsos o ilegales para ocultar el comercio ilegal.

   En este contexto, los estados firmantes reconocen el "importante papel que desempeña" la Convención sobre Comercio internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora silvestres (CITES) y erigen a este organismo en el "mecanismo principal para regular" este comercio mundial y "acoge con beneplácito" las resoluciones adoptadas por CITES en su reunión de las partes celebrada en otoño de 2016 en Sudáfrica, así como otras resoluciones adoptadas por CITES en 2015 y 2016, como la de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Por ello, insta a los países que aún no forman parte de Convención a adherirse a ella.

   El secretario general de CITES, John E. Scalon, ha celebrado que la adopción de hace dos años de la primera resolución de la Asamblea General de la ONU proporcionó un "gran momento político" para los esfuerzos colectivos para combatir el tráfico ilegal de vida salvaje.

   "Se ha logrado mucho en los últimos años pero aún falta mucho por hacer para asegurar la reversibilidad de la preocupante tendencia en el crimen de vida salvaje. La nueva resolución de la ONU refuerza el nivel de peso de la preocupación política sobre los impactos devastadores que estos crímenes altamente destructivos están provocando en la vida salvaje y en las personas", ha manifestado.

   Scanlon valora que la Asamblea General de la ONU "ha demostrado de nuevo" su fuerte resolución política para combatir el tráfico ilícito de vida salvaje y para abordarlo como un crimen serio y que haya abrazado las resoluciones de CITES en su conferencia de las partes de Sudáfrica contra la corrupción y el cibercrimen con estrategias bien enfocadas.

   Por último, también subraya que la ONU urja a los Estados a reducir la demanda del tráfico ilegal de vida salvaje con estrategias sobre el comportamiento del consumidor.

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