Actualizado 05/03/2013 18:56 CET

Piden protección para un paraje en Segovia vital para el águila imperial

Aguila imperial
CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE

SEGOVIA, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

Ecologistas en Acción (EA) se ha dirigido a la Comisión Territorial de Urbanismo de Segovia para solicitar que se declare como 'Suelo Rústico con Protección Natural' el paraje de El Llano Amarillo, un espacio que forma parte de los Montes de Valsaín, propiedad del Organismo Autónomo Parques Nacionales, que está incluido en el ámbito de aplicación del Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica en Castilla y León.

Los ecologistas recuerdan que la Ley de Montes de la Comunidad dispone que los terrenos que pertenecen a los Montes de Utilidad Pública de la Región, como es el caso El Llano, sean clasificados bajo esa figura en los planes urbanísticos.

El entono es un área abierta ubicada en las cercanías del antiguo campamento de las Milicias Universitarias de El Robledo, razón por la que fue utilizado para realizar prácticas y ejercicios militares entre 1942 y 1972.

Actualmente este espacio está catalogado como Monte de Utilidad Pública (MUP) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). En 2002, según explica EA, la Junta elaboró un informe en el que se alertaba de que esta zona podría tener un papel importante como área de caza y campeo del águila imperial, además de constituir el territorio de cría y alimentación de muchas otras especies menores.

Un estudio realizado recientemente por el biólogo Miguel Ángel Hernández confirma que el área posee un elevado valor ecológico y que juega un papel vital para algunas especies de aves, entre ellas el águila imperial ibérica y el milano real, ambas declaradas en peligro de extinción.

La investigación constata que El Llano acoge una abundante población de conejo silvestre, presa principal del águila imperial, y que esta población prospera debido a una conjunción de circunstancias singulares, como el carácter abierto del terreno, la ausencia de carga ganadera y la ausencia de caza.

En 1981 la mayor parte de El Llano Amarillo fue clasificada como urbanizable a pesar de encontrarse a varios kilómetros del casco urbano del Real Sitio de San Ildefonso, al que pertenece el término. Sin embargo, desde entonces la zona ha permanecido inalterada.

SUELO INDUSTRIAL

Al elaborar el nuevo Plan General de Urbanismo (PGOU), según indican los ecologistas, el Ayuntamiento del Real Sitio decidió catalogar los terrenos como suelo industrial pese a que la Ley recoge que los terrenos pertenecientes a Montes de Utilidad Pública deben ser calificados como 'Suelo rústico con Protección Natural'.

Previamente, el Servicio Territorial de Medio Ambiente y la Consejería de Medio Ambiente habían emitido informes desfavorables a la propuesta urbanizadora. El Organismo Autónomo Parques Nacionales, perteneciente al Ministerio de Agricultura, propietario y gestor de los terrenos, también informó desfavorablemente la pretensión del Ayuntamiento.

No obstante, la Comisión de Urbanismo dio en julio de 2011 luz verde al PGOU de La Granja y acordó dejar en suspenso la aprobación definitiva de la clasificación del sector, así como requirió que, o bien los terrenos fueran clasificados como suelo rústico con protección natural o, alternativamente, que el Ayuntamiento los adquiriera y promoviera su desafectación. La Comisión asignó a los terrenos, de forma provisional, el régimen de suelo rústico común.

La organización manifiesta que esta decisión motivó que Ecologistas en Acción de Segovia impugnara el PGOU, al considerar que los poderes públicos no sólo no habían cumplido con el imperativo legal sino que con esa decisión "estaban facilitando que el municipio esquivara el mandato de la Ley de Montes".

Ecologistas en Acción considera por otra parte que en el entorno de Segovia hay ya una gran cantidad de suelo catalogado como industrial que no está siendo ocupado. De hecho, señalan, "los polígonos industriales semivacíos, muchos en estado de semiabandono, se han convertido en una imagen recurrente en el paisaje provincial".

Así, ve "ilógico" crear un nuevo enclave industrial, "de incierto futuro", y "sacrificar" para ello un espacio de alto valor ecológico, paisajístico y recreativo.