La UICN alerta de que reescribir o alterar los genes podría tener amplias consecuencias en la naturaleza

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UICN - NIKOLA _RAHME - Archivo
Publicado 09/05/2019 17:08:03CET

   Las opciones de la biología sintética pueden tener impactos negativos pero también abre oportunidades a la conservación de especies

   MADRID, 9 May. (EUROPA PRESS) -

   La reescritura de los genes podría tener amplias consecuencias en la naturaleza, según alerta este jueves un informe de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), que advierte de que este campo emergente de la biología sintética podría afectar a la naturaleza "en formas que van más allá de los organismos genéticamente modificados individuales".

   La biología sintética es una técnica que consiste en alterar o rediseñar los genes para cumplir con los objetivos humanos. Se trata de un campo que se encuentra en desarrollo pero que según informa la UICN podría tener "impactos significativos potenciales en la conservación de la naturaleza".

   El trabajo de evaluación 'Fronteras Genéticas para la Conservación' advierte de que los genes modificados se podrían propagar a especies no objetivo y entonces, las consecuencias serían para el conjunto más amplio de los ecosistemas, aunque también podría conllevar beneficios, por ejemplo, para la conservación de especies amenazadas, porque se podría reducir el uso de fertilizantes, así como disminuir la demanda de productos derivados de especies amenazadas.

   La biología sintética hasta ahora se ha aplicado principalmente en agricultura y medicina.

   La directora general de la UICN, Inger Andersen, ha afirmado que los seres humanos están "reprogramando genéticamente la naturaleza cada vez más" "La comunidad mundial de la conservación debe contribuir al desarrollo responsable de las aplicaciones de la biología sintética", ha reclamado.

   Andersen ha subrayado que este informe de evaluación contribuye de manera importante a debatir de forma equilibrada y en base a hechos sobre este "importante pero polémico tema".

   Hasta la fecha, varios de los usos propuestos de la biología sintética aún no se han implantado, por ejemplo la manipulación genética para limitar la capacidad de transmisión de la malaria de los mosquitos que propagan esta enfermedad.

   La impulsión genética también puede producirse de manera natural, si un gen se transmite con probabilidad mayor que el 50 por ciento habitual y se puede utilizar para difundir genes se transmita con una probabilidad mayor que el habitual 50 por ciento y se puede utilizar para difundir genes en poblaciones silvestres.

   Las aplicaciones de biología sintética a la medicina incluyen, por ejemplo la ingeniería de microbios para biosintetizar productos que normalmente provienen de especies amenazadas, como una molécula de interés médico que se encuentra normalmente en la sangre de los cangrejos herradura. La UICN prevé un descenso de esta especie de al menos el 30 por ciento en los próximos 40 años, según crezca la demanda de productos derivados.

   El presidente del Grupo de Trabajo de la UICN sobre Biología Sintética y autor principal del informe, Kent Redford, ha indicado que a medida que la biología sintética gana impulso se observa cómo la frontera entre lo natural y lo hecho por el hombre "comienza a desdibujarse".

   "La biología sintética presenta riesgos y oportunidades significativos para la conservación de la naturaleza. Esperamos que este informe ayude a asegurar que los usos futuros de las tecnologías de biología sintética se basen en la evidencia científica y en una participación amplia e inclusiva del público y que beneficie tanto a la naturaleza como la humanidad", ha añadido.

   El informe ha evaluado las formas en que en que la biología sintética puede aplicarse de manera potencial a esta, por ejemplo reescribiendo el código genético para proteger las especies de las enfermedades o del cambio climático o utilizando la impulsión genética para erradicar especies invasoras en las islas. Estas aplicaciones están todavía en fase de desarrollo aunque la más avanzada es la de unos castaños americanos transgénicos resistentes a un hongo invasor que casi los elimina.

   Por ello, según este informe también se abre la posibilidad de la biología sintética, si se diseñan y enfocan de manera adecuada y de este modo, los conservacionistas podrían tener nuevas herramientas con las que enfrentar el ritmo y la magnitud de la disminución de especies.

   Los autores recomiendan que el uso de la biología sintética se base en evaluaciones caso a caso por los riesgos asociados y que se guíe por pruebas empíricas y que se tengan en cuenta también los conocimientos tradicionales, los valores religiosos y éticos.

   Por ello, los autores piden también una mayor colaboración entre conservacionistas y biólogos sintéticos la recopilación de datos científicos que podrían guiar el despliegue de estos métodos.

   El informe se ha realizado a partir de una resolución de 2016 de los miembros de la UICN y ahora servirá de base para adoptar en el organismo una nueva política sobre conservación y biología sintética que se votará en el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN de 2020.

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