El Papa León XIV abraza a una niña a su llegada a la vigilia de oración, en el Estadio Olímpico Lluís Companys, a 9 de junio de 2026, en Barcelona, Catalunya (España). Esta vigilia es uno de los actos más destacados durante la estancia del Pontífice en la - David Zorrakino - Europa Press
MADRID 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los abrazos de León XIV con los fieles son un "gesto genuino, natural" del Papa, que "no tendría que llamar la atención" tras el pontificado de Francisco y que recuerdan a los de Jesús en el Evangelio.
Así lo explica la teóloga Cristina Inogés Sanz en declaraciones a Europa Press, tras las imágenes que está dejando el Pontífice durante su viaje a España. León XIV ha abrazado a varios niños en estos días y este miércoles a reclusas del centro penitenciario de Brians 1, en Barcelona.
Para Cristina Inogés Sanz, estas escenas no suponen la quiebra del protocolo, que "no se rompe nunca porque todo está preparado y decidido" de antemano. "Abrazar a un Papa, a estas alturas, después del pontificado de Francisco no tendría que llamar la atención, para nada", señala.
La teóloga española, que está intentando seguir el viaje del Pontífice a España desde el extranjero donde trabaja, pone el acento en que "en muchas ocasiones es el mismo León XIV el que provoca el abrazo". "Es un gesto genuino, natural de él. Ni preparado ni orquestado. Le sale", subraya.
Sobre el significado de estos abrazos y desde cuándo se producen, Inogés Sanz señala que "todo cambia con la historia" y hay gestos que "van evolucionando".
"Esta naturalidad en el trato de Francisco y León XIV son mucho más parecidos a los de Jesús en el Evangelio", afirma, para después añadir que "están mostrando una naturalidad" que, a su juicio, es "lo más normal y natural del mundo".