Archivo - Alianza contra el Borrado de las Mujeres ante el Congreso - EUROPA PRESS - Archivo
MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Alianza contra el Borrado de las Mujeres ha analizado los borradores de las normas LGTBI y Trans redactadas por el Ministerio de Igualdad y consideran que ambos textos vulneran los derechos de la mujeres y de la infancia, anulan el criterio profesional de médicos y psicólogos y son "una nueva ley mordaza contra la discrepancia ideológica".
"Enmascaran bajo la apariencia de defender los derechos de las personas transexuales el verdadero objetivo de esas leyes: convertir en un derecho la libre elección del sexo legal para toda la población", apunta la entidad en un comunicado, recogido por Europa Press.
A su juicio, estos borradores contienen medidas que van en contra de la Constitución, de la Convención sobre la eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer (CEDAW) y de todas las líneas estratégicas y políticas públicas que han venido impulsando la igualdad entre los sexos.
Así, creen que Igualdad usa en estas leyes el término "trans" como concepto "paraguas" para incluir a transexuales, no binarias, género fluido, travestis ocasionales, género neutro o "hombres que combinan tacones con corbata", en cuestiones que les son ajenas.
Del mismo modo, critica que utilicen terminología, como "cónyuge gestante", "progenitor no gestante", "personas trans con capacidad gestante" o "cónyuge supérstite gestante", para conseguir el "borrado de las mujeres".
"La generalización de términos como 'hombres con capacidad de gestar' busca negar la realidad biológica de que gestar es, de manera indubitable, una capacidad exclusiva de las mujeres a la que se quiere despojar de cualquier relevancia jurídica. La mera mención del sexo biológico pasa a considerarse ofensiva", lamenta la Alianza.
CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
En su opinión, estos textos establecen "una nueva ley Mordaza" y "vulneran la libertad de expresión". Como ejemplo, ponen las sanciones administrativas, de entre 200 y 150.000 euros, que se prevén en la Ley LGTBI para quienes hagan "discursos de odio" por transfobia.
Desde la Alizana advierten de que "en los últimos años" hay una "estrategia" en marcha para acusar de "odio y transfobia" a las feministras que cuestionan este tipo de políticas. "Tratar de utilizar la ley para facilitar la sanción a mensajes y opiniones que reclamen la veracidad registral es un ataque a la ciencia, y una censura intolerable a las manifestaciones y alertas que viene haciendo el feminismo", ha señalado.
Esta situación, indica, también "condicionará" y "limitará" el trabajo de los medios de comunicación si quiere hacer cualquier denuncia sobre este tema, y "criminaliza y prohíbe" a los médicos y psicólogos que se interesen por los motivos por los que una persona, menor o adulta, "se siente" del sexo contrario.
NO APRUEBAN LA PROPUESTA DEL PSOE
Finalmente, creen que las leyes de Igualdad "conducen a los menores a bloqueadores de la pubertad y hormonas"; que se está hurtando a los progenitores "del derecho a elegir el mejor camino para abordar la disforia o incongruencia de género de los menores"; y que también se le roba a la sociedad española "su derecho a conocer cuáles son las implicaciones de convertir el sexo jurídico en una elección personal, al alcance de toda la población".
La Alianza contra el Borrado de Mujeres tampoco está de acuerdo en la propuesta del PSOE de obligar a que el cambio registral de género se pueda hacer con el testimonio de una 'testigo', en sustitución de la opinión médica. "Se aleja de la cordura, de la seguridad jurídica y del conocimiento científico y se entrega a las presiones internas y externas de grupos de intereses contrarios a la igualdad entre los sexos", apunta la entidad.
A su juicio, "se está vendiendo la mentira de que esas propuestas legislativas tratan sobre derechos humanos" cuando, en su opinión, "tratan sobre el negocio de la 'identidad de género', que sufragará el Estado, y en el que las niñas, niños y adolescentes serán conducidos a ser los principales usuarios". "Y los derechos de las mujeres sus primeras víctimas", concluye.