Aumenta el número de misioneros españoles laicos: "No son el banquillo de reserva ante la falta de sacerdotes"

Actualizado 16/10/2018 13:49:05 CET

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

El número de misioneros españoles que no son ni religiosos ni sacerdotes, ha aumentado en los últimos tres años pasando de un 6,74 por ciento en 2016 a un 7,39 por ciento en 2017 y a un 7,56 por ciento en 2018. Obras Misionales Pontificias (OMP) ha aclarado que estos misioneros laicos no son "el banquillo de reserva" ante "la falta de sacerdotes" en los territorios de misión, sino que acuden por vocación.

"Cada vez hay más misioneros seglares y familias misioneras. Esto es muy importante. Pero a veces, se tiene la concepción errada y triste de que el laico va a la misión porque hay escasez de sacerdotes. No van supliendo a nadie, no son el banquillo de reserva de la Iglesia", ha afirmado el subdirector nacional de las OMP, José María Calderón, aunque ha reconocido que verdaderamente existe una escasez de sacerdotes pues en todo África hay "el mismo número" de sacerdotes que en España.

Así lo ha asegurado este martes 16 de octubre en la rueda de prensa de presentación de la Jornada Mundial de las Misiones (Domund) que se celebrará el próximo domingo 21 de octubre bajo el lema 'Cambia el mundo' y con la que se puede ayudar a los 12.000 misioneros españoles que hay en el mundo.

Calderón ha destacado la labor de estos misioneros en "un mundo donde hay tanta insolidaridad, sufrimiento, injusticia y desgracia humana". Los misioneros, que tienen conciencia de esto, "se van por el mundo para llevar a Cristo", ha subrayado.

Los 12.000 misioneros españoles se reparten por 132 países del mundo, siendo Perú, Venezuela y Argentina los mayores receptores. El 54,55 por ciento son mujeres frente al 45,45 por ciento de hombres. La mayoría son religiosas (50,27 por ciento), seguidas por los sacerdotes (33,74 por ciento), los religiosos (7,33 por ciento), las laicas (4,28 por ciento), los laicos (3,28 por ciento) y los obispos (1,1 por ciento).

En 2017 se recaudaron 14,4 millones de euros de las aportaciones de los españoles al Domund, de los cuales se han entregado a Roma 11,7 millones de euros (una vez restados los gastos de pastoral y administración), con los que se han apoyado 644 proyectos en 44 países. Con las aportaciones a nivel mundial se han enviado al Fondo Universal de Solidaridad un total de 84,7 millones de euros.

Durante la presentación del Domund 2018, varios misioneros han explicado por qué decidieron marcharse de España para ayudar a los más necesitados y difundir el Evangelio en los más de 1.100 territorios de misión.

En concreto, Patricio Larrosa, misionero granadino, ha contado que en 1992 se fue a Honduras movido por su motivación para "servir al mundo". Allí se encontró con una grave situación de pobreza y se propuso cambiar las cosas. Ahora atiende a 11.600 estudiantes, desde preescolar a doctorado.

EL MUNDO ESTÁ "MAL REPARTIDO"

Por su parte, la murciana Carmen Aranda, de 38 años, ha explicado que siempre se había hecho preguntas sobre lo "mal repartido" que estaba el mundo, sobre por qué a ella le había tocado nacer en un país occidental y no en África.

Por ello, se marchó a Uganda donde ha trabajado en un orfanato creado para acoger a niños huérfanos de la guerra civil del país y de la violencia de Joseph Kony. Con motivo del Domund, que este año se celebra en el marco del Sínodo de los obispos, Aranda ha invitado a los jóvenes que buscan "experiencias fuertes" a hacerse misioneros.

Otro ejemplo de misionera seglar es el de Lola Agúndez, asociada a la Sociedad de Misiones Africanas, ingeniera forestal y funcionaria del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), que lleva desde 2002 haciendo misión en Benín y Níger.

Actualmente, está en España aunque deseando regresar a Níger, país al que no les han permitido volver después de que el pasado 17 de septiembre fuera secuestrado el misionero italiano Luigi Macali, de la misma institución, que aún se encuentra en paradero desconocido.