Blázquez equipara situaciones durísimas de la Sagrada Familia con las de muchas familias y anima a abrirlas las puertas

Actualizado 08/09/2012 15:51:55 CET
Procesión Virgen De San Lorenzo
EUROPA PRESS

VALLADOLID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha equiparado este sábado las "situaciones durísimas y padecimientos enormes" que vivió la Sagrada Familia a las que sufren hoy cerca y lejos muchas personas y familias por lo que ha animado a los fieles a ir a su encuentro y a abrirlas las puertas para recibirlas como huéspedes.

"Si nos piden posada, como en Belén, compartamos con ellos las necesidades", ha defendido Blázquez en su homilía con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de San Lorenzo, patrona de Valladolid desde el año 1637 y declarada oficialmente como tal en 1917.

Según ha argumentado el arzobispo, la Fe impulsa a confiar en la providencia de Dios, da valor para afrontar lo desconocido e incierto y mueve a compartir la suerte y el peligro de los necesitados por lo que ha recordado que la devoción a Nuestra Señora de San Lorenzo se convierte en "luz en las oscuridades de la vida y en la fuerza para vivir la fe en Dios y fraternidad cristiana".

A lo largo de su alocución pronunciada en la Catedral de Valladolid, el arzobispo ha animado a los fieles a orar "también en medio de nuestro mundo resfriado religiosamente por un viento secularizador" desde el convencimiento de que la oración tiene "un sentido profundo, ya que nace de la fe y fortalece la fe" al mismo tiempo que purifica e ilumina el corazón, lo cura y pacifica, templa la fidelidad "y nos mantiene vigilantes".

Del mismo modo, ha recordado a los vallisoletanos que sin el reconocimiento de Dios "quedamos huérfanos y perdemos el norte de la vida" ante lo que se ha preguntado por cuántos sufrimientos, desconciertos y extravíos se deben precisamente a esa decisión de prescindir de Dios.

"Miremos al futuro con los ojos de la fe y confiados en la providencia divina", ha recomendado el mitrado vallisoletano, que ha recordado a los fieles de Valladolid que todos necesitamos vitalidad en la fe, amor mutuo y perseverante en las familias, estabilidad en los matrimonios, acierto en la educación humana y cristiana de los hijos, pan y trabajo para todos, solidaridad en las pruebas, paciencia en la esperanza y luz para salir de la situación actual.