Perros durante la jornada de puertas abiertas en el Centro de Protección Animal de Madrid Salud, a 17 de enero de 2026, en Madrid (España). - Fernando Sánchez - Europa Press
BRUSELAS, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha registrado este martes de manera parcial una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) que pide a la Unión Europea medidas para proteger a perros, gatos y otros animales abandonados en el territorio comunitario y en terceros países de malos tratos y de ser utilizados en experimentos científicos.
La iniciativa, que tiene ahora seis meses para recoger un millón de firmas, insta al Ejecutivo comunitario a "reforzar la protección de los perros y gatos callejeros" y otros animales en los refugios de la UE, además de garantizar que la acción comunitaria en terceros países "no contribuya al sufrimiento de los animales", incluyendo nuevas restricciones al "uso de perros y gatos con fines científicos".
También invita la Comisión a garantizar "los instrumentos comerciales, de asociación y de financiación de la UE" se diseñen "de tal manera que los fondos, los beneficios comerciales o la cooperación de la UE solo se concedan si se respetan las normas mínimas" para la protección de estos animales.
La Comisión solo está registrando parcialmente la iniciativa, ya que solo puede hacerlo en ámbitos en los tiene competencias para proponer nuevas leyes, como en el caso de los refugios para animales, los ensayos con animales con fines científicos, el comercio y la cooperación con terceros países y la financiación de la Unión.
No obstante, las políticas de la iniciativa sobre tienen bienestar animal no podrá tratarlas porque son competencia exclusiva de los Estados miembros, según ha recordado el propio Ejecutivo comunitario en un comunicado.
Tras el registro de hoy, los organizadores tienen seis meses para abrir el período de un año de recogida de firmas. Si una ICE recibe al menos un millón de declaraciones de apoyo certificadas durante ese tiempo, con un número mínimo alcanzado en al menos siete Estados miembros, la Comisión estará obligada a reaccionar y decidir qué medidas adoptará, justificando su decisión.