MADRID 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha aprobado este jueves un informe de los socialistas y verdes para que se prohíban las terapias de conversión a personas LGTBI+.
El texto, al que ha tenido acceso Europa Press, ha sido aprobado por 71 votos a favor (socialistas, verdes, PPE y liberales), 26 en contra (Conservadores y patriots, grupo del que forma parte Vox) y 2 abstenciones.
La iniciativa destaca que "es crucial garantizar que la prohibición de las terapias de conversión sea adoptada por todos los Estados miembros del Consejo de Europa, con el fin de evitar vacíos en su aplicación transfronteriza".
Asimismo, el informe ha incluido una enmienda del PPE apoyada por todo la Cámara que subraya que la prohibición de las prácticas de conversión "no debe limitar las intervenciones de apoyo por parte de los padres, sacerdotes o de profesionales clínicos cualificados que presten servicios de atención sanitaria a adultos, jóvenes y/o niños, ni limitar su independencia, siempre y cuando dichas intervenciones no intenten cambiar, reprimir o suprimir a las personas".
Las prácticas de conversión son intervenciones destinadas a cambiar, reprimir o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de las personas LGTBQ+.
La iniciativa recoge que estas prácticas, "debido a su carácter discriminatorio, degradante, dañino y fraudulento", han sido calificadas como tortura por las Naciones Unidas y actualmente están prohibidas en un número cada vez mayor de Estados.
"La UE desempeña un papel clave en la protección de los derechos fundamentales y debe tomar medidas para luchar contra todas las prácticas inhumanas", apunta el documento, que propone a la Comisión Europea una directiva que añada las prácticas de conversión a la lista de eurodelitos o modificar la actual Directiva sobre igualdad (2008) para que incluya una prohibición de estas prácticas.
Además, para luchar contra la moratoria legislativa, insta a la Comisión a aplicar una resolución no vinculante que exija la prohibición generalizada de las prácticas de conversión en la UE.
Por último, exige la modificación de la Directiva sobre los derechos de las víctimas para establecer normas mínimas sobre los derechos, el apoyo y la protección de las víctimas de prácticas de conversión.
"Todos los Estados miembros deben prohibir las prácticas de conversión o revisar sus actuales prohibiciones", concluye la proposición aprobada este jueves.
El documento pone como ejemplo pionero en este ámbito el caso de Malta, que ofrece "una perspectiva valiosa sobre los principios que deben guiar la reforma legislativa y sobre las posibles deficiencias y vacíos legales que deben evitarse".
Los impulsores de esta iniciativa afirman que las prácticas de conversión "carecen de base científica y tienen consecuencias nocivas para las personas sometidas a ellas, ya que inducen o refuerzan sentimientos de vergüenza, culpa, autodesprecio y falta de valía, y conducen a un aumento de las tasas de depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático (TEPT), ideación suicida e intentos de suicidio".
"Tal daño infligido a la salud mental y el bienestar afecta a todos los grupos de edad, pero es particularmente devastador para los niños y los jóvenes", agrega.
En este punto, recuerda que las principales organizaciones médicas y psicológicas "han condenado estas prácticas por considerarlas científicamente infundadas, ineficaces y peligrosas".
Además, añade que estas prácticas "tienen un impacto negativo en la sociedad, ya que promueven la idea errónea y estigmatizante de que la orientación sexual o la identidad o expresión de género de un individuo pueden o deben ser 'curadas' o cambiadas".
FEMINISTAS CRITICAN QUE NO SE PROHIBAN TERAPIAS TRANS PARA MENORES
En este contexto, Alianza contra el borrado de las mujeres ha criticado que el Consejo de Europa "no incluye en su catálogo de terapias de conversión las prácticas que, mediante presión social, validación institucional y medicalización precoz, inducen a menores a someterse a tratamientos médicos innecesarios, para cambiar su 'identidad de género'".
"Se excluyen intencionadamente del 'catálogo de prácticas' dañinas intervenciones como bloqueadores de la pubertad, hormonación cruzada y cirugías que se practican a menores. Buscan que cualquier cuestionamiento del modelo afirmativo sea equiparado a daño o discriminación, desplazando así el debate científico, clínico y ético", ha advertido.