PALMA DE MALLORCA, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional en Palma de Mallorca ha desarticulado otra red organizada por supuesto tráfico de mujeres rumanas a las que obligaban a prostituirse. En la operación policial, denominada 'agua dulce', han sido detenidas un total de ocho personas, de nacionalidad española y rumana, cinco de las cuales ya han ingresado en prisión.
Según informó la Jefatura Superior de Policía en Palma, la UCRIF (Unidad contra Redes de Inmigración y Falsificación) y el Grupo de Crimen Organizado han procedido a la total desarticulación de esta organización, una operación policial que forma parte de otra anterior más extensa, y que ahora se ha dado por concluida.
El presunto principal cabecilla de esta red es un ciudadano español, Antonio LL. D., de 53 años, con antecedentes por delitos relativos a la prostitución. Dicho individuo estaba reclamado judicialmente y pendiente de ingreso en prisión para cumplir una condena de seis años por delitos relativos a la prostitución, razón por la cual se encontraba escondido.
La Policía Nacional informó de que en las investigaciones llevadas a cabo con anterioridad se había detectado que varias de las mujeres prostituidas eran trasladadas a diario, alrededor de las 22:00 horas, a una casa situada en la calle Manacor de Palma, donde permanecían hasta "altas horas" de la mañana del día siguiente.
Se constató que dicho lugar era un club clandestino, en el que los fines de semana podían llegar a concentrarse más de veinticinco mujeres, todas dedicadas a la prostitución.
Entre los datos recopilados se averiguó que dicha casa estaba controlada por el antes citado y su compañera sentimental, Amparo M.C., de 39 años. Por las investigaciones llevadas a cabo, se presumía la existencia en el domicilio del buscado de un zulo o habitáculo perfectamente camuflado y preparado para esconderse en su interior y poder permanecer en el mismo hasta varias semanas con un alto grado de confort.
La citada vivienda resultó ser un lujoso chalet, sito en Marratxi, zona de Sa Cabaneta. El mismo está dotado, además, de importantes medidas de seguridad, consistentes en un complejo sistema de vídeo-grabación que controlaba tanto el interior del domicilio como la vía pública mediante varias cámaras, lo que dificultaba cualquier tipo de vigilancia policial.