Actualizado 16/03/2009 19:36 CET

Ecologistas pide el fin de la "política de asfalto" en Doñana y la persecución de los furtivos en favor del lince

SEVILLA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

La organización Ecologistas en Acción pidió hoy a la Junta de Andalucía que ponga freno a la "política de asfalto que impera en la comarca de Doñana en los últimos años" y que promueva la denuncia pública y la persecución de los cazadores furtivos para garantizar la supervivencia del lince ibérico.

Según indicó a Europa Press el representante de Ecologistas en Acción en Doñana, Juan Romero, el atropello es la "primera causa de muerte no natural de linces en Doñana", apuntado que, además, "curiosamente, casi todos los felinos muertos de esta manera presentan restos de munición en su organismo cuando se les realiza la necropsia".

Por ello, apostó por llevar a cabo en todas las carreteras de la comarca medidas correctoras para limitar el impacto de la infraestructuras en la movilidad del lince, así como una "moratoria" que evite la construcción de más vías en la zona.

Igualmente, abogó por continuar con la campaña de educación y sensibilización ambiental en favor de la conservación del felino, especialmente en el seno de la sociedad de cazadores, pues, según indicó, "no podemos permitir que cuatro pistoleros desarmados disparen impunemente a una de las especies más emblemáticas de la Península Ibérica".

"Los cazadores furtivos, que tienen un peso importantísimo en Doñana, deben de ser perseguidos y que el peso de la ley caiga sobre ellos", afirmó, por lo que realizó un llamamiento "para que éstos no tengan cabida en la sociedad de cazadores". Según el ecologista, los furtivos aprovechan los fines de semana, en los que se "relaja" la vigilancia en los espacios protegidos, para actuar "impunemente".

Por otro lado, consideró "fundamental" la puesta en marcha de un plan de recuperación de los hábitats del lince, que comprenda la articulación de corredores ecológicos. Así, se refirió al caso de 'Caribú', el último lince traslocado desde Sierra Morena a Doñana, quien, después de recorrer centenares de kilómetros, se encuentra actualmente en Santa Ana la Real, en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Según Romero, la experiencia de Caribú "demuestra que si se recuperan los ríos y las riberas y se reforesta la zona, el espacio va a ser utilizado por las especies para desplazarse y sobrevivir en libertad y, además, estas actuaciones generarían empleo".