Actualizado 04/05/2007 19:53 CET

Economía/Teleco.- España, Francia y Reino Unido dicen que un recorte excesivo del roaming hará subir llamadas nacionales

BRUSELAS, 4 May. (EUROPA PRESS) -

España, Francia y Reino Unido se opusieron hoy a un recorte excesivo del precio del uso del móvil en el extranjero al considerar que ello hará que los operadores suban las llamadas nacionales para compensar así sus pérdidas. También reclamaron que las tarifas máximas que se fijarán en la futura norma comunitaria sobre 'roaming' no se apliquen de manera automática a todos los clientes sino que se deje la posibilidad de elegir, según explicaron fuentes diplomáticas. Los tres países consideran improbable que el reglamento entre en vigor antes del verano, tal y como pretende la Comisión, y amenazan con vetarlo si no se tienen en cuenta sus preocupaciones.

Las delegaciones española, francesa y británica bloquearon de plano la última oferta de compromiso presentada este jueves por la Eurocámara para cerrar un acuerdo definitivo sobre la norma sobre el 'roaming', que debe ser aprobada tanto por el Parlamento como por los Veintisiete. Los eurodiputados proponían un precio máximo, denominado 'eurotarifa' o 'tarifa de protección al consumidor', de 45 céntimos por minuto para las llamadas de móvil realizadas en el extranjero, 20 céntimos para las recibidas, y 29 céntimos de tarifa mayorista para los operadores, una oferta que había sido vista con buenos ojos por la presidencia alemana hasta el punto de que se llegó a hablar de principio de acuerdo.

España, Francia y Reino Unido tampoco están de acuerdo con el compromiso de la Eurocámara sobre el espinoso asunto de a quién se aplican las tarifas. Los parlamentarios proponen que durante los tres primeros meses tras la entrada en vigor del reglamento la eurotarifa sólo se aplique a los clientes que la soliciten activamente, y una vez pasado este plazo se extendería automáticamente a todos los que no hayan optado por otra fórmula de precios.

Las tres delegaciones --que cuentan con el apoyo de otros países como Italia, Grecia, Bélgica, República Checa o Rumanía-- insisten en que están a favor de una reducción del precio del uso del móvil en el extranjero pero señalan que ésta tiene que ser "sostenible" y "proteger de verdad a los consumidores". En este sentido, destacan que cualquier recorte que sitúe las tarifas por debajo del coste de la prestación del servicio provocará automáticamente que todos los operadores se coloquen en la 'eurotarifa' y por tanto ya no habrá competencia de precios.

Además, las compañías telefónicas compensarán sus pérdidas aumentando el coste de las llamadas domésticas o en las ofertas de terminales de móviles, con lo que los usuarios que no utilizan el 'roaming' acabarán pagando la factura de los que sí que usan el teléfono en el extranjero.

Así por ejemplo, la delegación británica asegura que la norma en su forma actual costaría a sus operadores 500 millones de euros, que la compensarían encareciendo los teléfonos que ofrecen a sus clientes en una media de 35-40 euros. El caso de España es el más extremo porque las compañías han realizado fuertes inversiones para dar cobertura a los turistas que vienen durante los tres meses de verano y que hacen necesario prácticamente duplicar la capacidad de la red. Para cubrir estos costes, la delegación española ha calculado que la tarifa minorista tendría que ser como mínimo de 52 céntimos para llamadas realizadas, 25 para las recibidas, y 32 céntimos el precio mayorista.

Españoles, británicos y franceses insisten además en que, siempre que haya transparencia e información sobre las tarifas, se debe dejar a los clientes escoger cuál les interesa más, y no incluir a todo el mundo automáticamente en la 'eurotarifa' porque podría incluso llegar a perjudicar a los que están ya en fórmulas tarifarias más beneficiosas.

Finalmente, los tres países critican las prisas de la Comisión para aprobar el reglamento antes del verano y consideran que el resultado de ir demasiado rápido podría ser una "chapuza jurídica" que los operadores puedan tumbar fácilmente ante el Tribunal de Justicia de Luxemburgo. Asimismo, recuerdan que desde que se anuncio el reglamento europeo los precios del 'roaming' ya han bajado entre un 30% y un 35%, con lo que los consumidores ya han empezado a beneficiarse.

De momento, la Eurocámara ha aplazado la votación del reglamento, inicialmente prevista para el 10 de mayo, con el objetivo de dar más tiempo a las negociaciones. El próximo 15 de mayo se celebrará una nueva ronda de negociaciones entre las tres instituciones comunitarias. El objetivo inicial del Ejecutivo comunitario era que la norma fuera aprobada definitivamente a principios de junio por los ministros de Telecomunicaciones de los 27 tras haber cerrado un acuerdo con el Parlamento.