ZARAGOZA 22 Ago. (EUROPA PRESS) -
El científico japonés Maseru Emoto explicó hoy, en el pabellón El Faro de la Exposición Internacional de Zaragoza, sus demostraciones sobre la sensibilidad del agua y sobre cómo este elemento reacciona ante los sentimientos y pensamientos humanos y modifica su estructura.
La actividad se enmarca dentro del ciclo 'Agua e Interculturalidad' que tiene como objetivo mostrar la relación entre ecología y espiritualidad y proponer nuevos modelos que integren "otras formas de lenguaje, de conocimiento, más allá de lo racional", según explicó, en rueda de prensa, la coordinadora del ciclo y miembro del colectivo 'Filosofía de la Tierra y las Culturas', Angels Canadell.
Emoto señaló la importancia del agua en la vida y afirmó que se trata de la materia "más importante del mundo" ya que "el 70 por ciento de nuestro organismo está compuesto de agua y no podemos vivir ni un solo día sin este bien".
El científico japonés explicó el modo en que se ha desarrollado su investigación e indicó que durante 15 años ha tomado "más de 15.000 fotos del agua a través del microscopio".
A continuación Emoto añadió que este trabajo le ha permitido comprobar que "nuestros pensamientos y sentimientos tienen un efecto directo en las moléculas de agua".
"Ante el sonido de una música dulce y agradable el agua cristaliza en formas bellas mientras que ante una música estridente los cristales que se forman son feos, imperfectos", continuó Emoto.
La teoría del científico japonés se basa en el hecho de que si fuésemos capaces de cambiar la estructura del agua a través de nuestra alma podríamos cambiar también los problemas medioambientales, según explicó el científico.
Emoto agregó que para lograr llevar a cabo este cambio sería necesario "que más gente entendiese qué es el agua" y añadió que "si tan sólo el 10 por ciento de la población conociese este gran secreto podríamos cambiar muchas cosas".
El científico afirmó que muchos investigadores han detectado "un nuevo tipo de energía alrededor del agua" y aseguró que si tan sólo un 10 por ciento de la población comprendiese esto "podríamos atrapar esta energía positiva, ya que ese 10 por ciento de la población arrastraría al resto a actuar".
"Espero que la Exposición Internacional de Zaragoza se convierta en un elemento de promoción del estudio acerca del agua ya que las investigaciones acerca de por qué no podemos vivir sin este bien son muy escasas", concluyó Emoto.